La playa de Fuentebravía vuelve a estar cerrada al baño después de que el Ayuntamiento de El Puerto recibiera durante la tarde del miércoles un nuevo decreto de la Junta de Andalucía ordenando la prohibición ante el repunte de los niveles de bacterias detectados en el agua.

La medida supone un nuevo cambio en la situación de esta playa portuense apenas dos días después de que la Junta levantara el pasado lunes la prohibición, aunque entonces se mantenía todavía la recomendación de no bañarse. El empeoramiento registrado en los controles posteriores ha obligado ahora a restablecer formalmente el cierre al baño.

Durante la jornada del miércoles se tomaron nuevas muestras de agua para conocer la evolución de la contaminación. Los resultados de estas analíticas están previstos entre este jueves y el viernes y serán determinantes para conocer si los niveles bacterianos comienzan a descender o si será necesario mantener las restricciones.

Mientras llegan esos resultados, continúa la investigación para tratar de localizar el origen exacto del episodio. Desde el Ayuntamiento se insiste en descartar que la causa esté relacionada con la red municipal de saneamiento, aunque todavía no existe una explicación confirmada sobre la procedencia de las bacterias.

Entre las posibilidades que se están examinando figura algún problema relacionado con sistemas de saneamiento de urbanizaciones próximas a la playa o un eventual vertido procedente de alguna embarcación que hubiera realizado una limpieza de depósitos frente a la costa. Por el momento, ninguna de estas hipótesis ha podido darse por acreditada.

La situación resulta además difícil de detectar a simple vista. Según la información disponible, la arena permanece limpia y el agua presenta un aspecto transparente, sin espumas ni otros signos visibles que permitan identificar externamente un episodio de contaminación.



Esta circunstancia ha llevado a continuar revisando posibles focos después de que haya perdido fuerza la primera explicación planteada tras el inicio del problema. Inicialmente se apuntó a la posible apertura de aliviaderos como consecuencia del fuerte chaparrón registrado la pasada semana, pero el tiempo transcurrido y el nuevo aumento de los niveles bacterianos hacen que esa hipótesis ya no explique por sí sola la situación actual.

El primer cierre al baño en Fuentebravía se produjo el pasado jueves. Cuatro días después, el lunes, la Junta autorizó nuevamente el baño aunque manteniendo la recomendación de evitarlo. Finalmente, el miércoles por la tarde volvió a decretarse la prohibición después de comprobarse un nuevo empeoramiento de los indicadores de contaminación.

Aprovechando además que estos días se registra una menor afluencia de usuarios, se están intensificando los trabajos de retirada de algas acumuladas en la playa, una actuación independiente de los controles sanitarios sobre la calidad del agua.

La evolución es diferente en otros puntos del litoral. En El Aculadero la Junta levantó la prohibición de baño durante la jornada del lunes, mientras que este jueves también se ha autorizado nuevamente el baño en la playa de Micaela, en Chipiona.

Fuentebravía queda así pendiente de los próximos resultados de laboratorio, que deberán aclarar tanto la evolución de los niveles bacterianos como los pasos que deberán adoptarse en los próximos días respecto a la apertura o mantenimiento de las restricciones.