Agentes de la Policía Nacional han detenido en El Puerto de Santa María al presunto autor de varios delitos de estafa después de que supuestamente utilizara justificantes de transferencias bancarias que posteriormente no se hicieron efectivas para contratar servicios de ocio y alquilar una embarcación de recreo.

Los hechos se remontan al pasado 20 de agosto, cuando el sospechoso contactó con responsables de una conocida discoteca de la localidad después de haber coincidido previamente con una persona vinculada al establecimiento durante una estancia en Madrid.

El hombre habría sido presentado como un cliente con un elevado nivel de gasto, circunstancia que, según las manifestaciones recogidas por los agentes, habría contribuido a generar confianza entre los responsables del establecimiento.

Durante los primeros días realizó diferentes consumiciones que fueron abonadas inicialmente en efectivo. Posteriormente habría comenzado a solicitar nuevos productos y servicios remitiendo mediante una aplicación de mensajería instantánea justificantes de supuestas transferencias bancarias para acreditar los pagos.



Según la investigación, en algunos de estos documentos figuraba como ordenante un nombre diferente al utilizado por el sospechoso. Este habría explicado que se correspondía con su empresa y que las operaciones eran realizadas por su gestor.

El responsable del establecimiento recibió justificantes correspondientes a diferentes consumiciones y servicios por importes de 1.800, 3.000 y 1.650 euros. Posteriormente se añadió una solicitud para trasladar bebidas hasta una embarcación atracada en el puerto, para la que habría comprometido otro pago de 1.050 euros.

Contrató una embarcación y aportó nuevos justificantes

Durante esos mismos días, el detenido también habría mostrado interés por alquilar una embarcación de recreo, siendo puesto en contacto con uno de sus propietarios para contratar el servicio durante el fin de semana.

Tras cerrar el alquiler, habría remitido al propietario dos justificantes de supuestas transferencias inmediatas por un importe conjunto superior a los 3.800 euros.

Sin embargo, cuando el propietario revisó posteriormente los movimientos de su cuenta bancaria comprobó que ninguna de las cantidades había sido ingresada.

Las sospechas aumentaron cuando tanto los responsables del establecimiento de ocio como el propietario de la embarcación constataron que ninguno de los pagos que el sospechoso afirmaba haber realizado había llegado a sus cuentas.

Los perjudicados decidieron entonces hablar con él y solicitarle algún documento físico que permitiera acreditar su identidad.

El hombre accedió voluntariamente a acompañarlos hasta el establecimiento hotelero donde afirmaba encontrarse alojado y aseguró que allí disponía de su documentación. Sin embargo, una vez en la habitación no localizaron ningún documento identificativo.

Posteriormente, ya en la recepción del hotel, habría proporcionado diferentes apellidos al intentar identificarse. Esta circunstancia incrementó las sospechas de los afectados, que solicitaron la presencia de la Policía Nacional.

Hasta el establecimiento se desplazaron agentes del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC), quienes realizaron las primeras comprobaciones para tratar de determinar la identidad del sospechoso.

El hombre manifestó haber extraviado su pasaporte y mostró a los policías, mediante un ordenador portátil, una denuncia relacionada con la pérdida de documentación que habría sido presentada ante el Consulado de Chile.

Tras efectuar las correspondientes comprobaciones, los agentes determinaron que sobre el sospechoso constaba una reclamación judicial en vigor, por lo que procedieron a detenerlo tanto por dicha reclamación como por su presunta participación en los delitos de estafa investigados.

La investigación fue asumida posteriormente por la Unidad de Delitos Especializados y Violentos (UDEV) de la Comisaría de El Puerto de Santa María. Sus agentes, en colaboración con especialistas de Policía Científica, realizaron las gestiones necesarias para establecer la verdadera identidad del detenido.

Una vez determinada su identidad, el hombre fue puesto a disposición del Juzgado de Guardia el pasado 24 de agosto.

La investigación continúa abierta para determinar el alcance total de los hechos, localizar a posibles nuevos perjudicados y comprobar si el detenido pudiera estar relacionado con otros episodios de características similares.