La Delegación Territorial de Sanidad y Consumo de la Junta de Andalucía en Cádiz ha levantado la prohibición temporal de baño en la playa de El Aculadero-Puerto Sherry, en El Puerto de Santa María, después de que los últimos análisis hayan confirmado que se han restablecido los niveles adecuados de calidad del agua.

Los muestreos de seguimiento fueron realizados durante los días 27 y 28 de agosto por el dispositivo de Vigilancia Sanitaria de Aguas de Baño de Andalucía. Según Sanidad, los resultados indican que las concentraciones de los indicadores microbiológicos analizados, Escherichia coli (E. coli) y enterococos, han regresado a niveles compatibles con el baño.

La situación es distinta en Fuentebravía, donde Sanidad ha decidido rebajar el nivel de prevención. La playa pasa de estar sometida a una prohibición temporal de baño a una recomendación de no bañarse, después de que los análisis hayan detectado una reducción de las concentraciones microbiológicas.

Sin embargo, esa mejoría todavía no permite considerar que el agua haya recuperado unos niveles de calidad suficientes, por lo que la recomendación de evitar el baño se mantiene por el momento.



La Junta ha realizado además nuevos muestreos para comprobar la evolución de los parámetros alterados. Los resultados de estos análisis están previstos para el próximo miércoles y permitirán determinar si la situación continúa mejorando y puede retirarse también la recomendación existente en Fuentebravía.

El Ayuntamiento de El Puerto ya ha sido informado oficialmente tanto del levantamiento de la prohibición en El Aculadero-Puerto Sherry como de la nueva situación sanitaria de Fuentebravía.

La incidencia comenzó después de los controles sanitarios realizados la pasada semana, que detectaron alteraciones microbiológicas en las aguas de ambas playas portuenses y llevaron a Sanidad a decretar temporalmente la prohibición del baño.

Como informó El Puerto Actualidad, Apemsa aseguró posteriormente que la estación depuradora de aguas residuales funcionaba con normalidad en el momento en que se realizaron las muestras y apuntó como posible factor al episodio de fuertes lluvias registrado el 24 de agosto, que provocó la activación de aliviaderos del sistema de saneamiento. Esa posible relación, no obstante, no ha sido confirmada oficialmente como causa definitiva de la contaminación.

El Programa de Vigilancia Sanitaria de las Aguas de Baño de Andalucía realiza controles periódicos durante la temporada alta, comprendida entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, para vigilar la calidad sanitaria de las zonas de baño y adoptar restricciones cuando los parámetros microbiológicos puedan representar un riesgo para los bañistas.