La crisis interna de Vox en El Puerto de Santa María empieza a dejar de ser únicamente un problema de puertas adentro. Fernando Asdrúbal Mira Fornell, hasta ahora secretario del Grupo Municipal Vox, ha presentado voluntariamente su cese, una salida que se produce en un momento especialmente delicado para la formación y después de meses de tensiones en torno a la estrategia seguida por sus representantes municipales.

La documentación municipal a la que ha tenido acceso El Puerto Actualidad recoge que Mira presentó el pasado 11 de agosto un escrito comunicando su cese voluntario con efectos desde ese mismo día. Había ocupado el puesto de secretario del Grupo Municipal Vox como personal eventual desde el 31 de mayo de 2024.

Su salida supone la primera baja significativa en una estructura cada vez más marcada, según las fuentes consultadas por este periódico, por el malestar interno y las discrepancias sobre el rumbo político adoptado por el grupo municipal.



Parte de esas críticas se dirigen directamente a la estrategia seguida por José Antonio Gomila y Mauricio Mauri, a quienes distintas voces dentro de Vox reprochan haber situado el enfrentamiento con el Gobierno de Germán Beardo como uno de los principales ejes de su actividad política. [La hipocresía política de José Antonio Gomila: papeles para todos menos para él]

Una crítica que B.C., militante de Vox, resume así: “Yo soy de Vox y me afilié por Abascal, pero no entiendo cómo los concejales hacen más oposición que Izquierda Unida a un alcalde como Germán, que, con sus aciertos y errores, lo está haciendo bien para El Puerto”.

E.M., también vinculado a la formación, va incluso más allá: “A mí me parece que en El Puerto Germán es más Abascal que Gomila y Mauri”.

Son declaraciones especialmente reveladoras porque ponen sobre la mesa una contradicción que empieza a generar debate dentro del entorno de la formación: una parte de sus propios militantes y simpatizantes no entiende por qué el alcalde se ha convertido en uno de los principales objetivos de la acción política de Vox en la ciudad.

Y la cuestión que plantean esas voces es sencilla: hacer oposición no significa necesariamente oponerse a todo.

El portavoz de Vox, José Antonio Gomila.

¿Por qué mantener una confrontación permanente ante medidas como bajadas de impuestos, inversiones en los barrios o nuevas infraestructuras? ¿Por qué convertir también en batalla política actuaciones como mejoras en espacios públicos o el adecentamiento del cementerio?

Las críticas internas no cuestionan la legitimidad de Vox para ejercer oposición al Partido Popular, sino la forma en que se está desarrollando y la dificultad para identificar ante los ciudadanos un proyecto propio para El Puerto más allá de la crítica constante al Gobierno municipal.

Gomila y Mauri han convertido el enfrentamiento con Beardo en una constante durante el mandato. Mientras tanto, resulta cada vez más difícil identificar cuál es la alternativa concreta de Vox para la ciudad y qué modelo municipal propone la formación más allá de su oposición a las decisiones del Ejecutivo local.

La paradoja política resulta especialmente significativa. Mientras el Gobierno municipal puede defender ante los ciudadanos actuaciones como las bajadas fiscales, la reducción de la deuda municipal, las inversiones en los barrios o nuevos proyectos de infraestructuras, Vox aparece cada vez más atrapado en sus propias polémicas y en un creciente cuestionamiento interno de la estrategia seguida hasta ahora. [Mauricio Mauri, concejal de Vox, se enfrenta a la Policía Local durante un botellón en Vistahermosa]

Mauricio Mauri.

Porque los votantes no son propiedad de ningún partido. Un ciudadano puede respaldar a Santiago Abascal en unas elecciones generales y reconocer al mismo tiempo como positivas determinadas actuaciones de un alcalde del Partido Popular en su municipio.

El malestar habría trascendido además el ámbito estrictamente local. Fuentes de la formación consultadas por El Puerto Actualidad sostienen que la situación del grupo municipal y las críticas existentes hacia la estrategia seguida por Gomila y Mauri habrían sido puestas en conocimiento de responsables nacionales de Vox.

Las mismas fuentes describen una preocupación creciente por la imagen que está proyectando la formación en El Puerto y por una estrategia política que consideran excesivamente centrada en el enfrentamiento con Germán Beardo.

La salida de Fernando Asdrúbal Mira adquiere en este contexto una dimensión política mucho mayor que la de un simple trámite administrativo. Según fuentes conocedoras de la situación interna, su marcha ha provocado fuertes reproches y tensión dentro del entorno de la formación, evidenciando hasta qué punto las diferencias existentes han dejado de ser menores.

El documento municipal no especifica las razones que han llevado a Mira a presentar su cese. Lo que sí consta oficialmente es que quien venía ejerciendo como secretario del Grupo Municipal Vox desde mayo de 2024 ha decidido abandonar voluntariamente ese puesto.

Y ese hecho se produce precisamente cuando las tensiones que distintas fuentes vienen describiendo desde hace meses empiezan a tener consecuencias visibles en la propia estructura del grupo municipal.

La crisis que hasta ahora se desarrollaba principalmente dentro de la formación comienza así a exteriorizarse.

La crisis interna de Vox, que hasta ahora se había mantenido fundamentalmente de puertas adentro, empieza a resultar imposible de ocultar. Y ahora tiene una consecuencia visible: el secretario del Grupo Municipal Vox da un portazo y abandona su puesto.

Vox se rompe en El Puerto.

El concejal de Vox El Puerto, Mauricio Mauri, durante el encontronazo con la Policía Local en Vistahermosa. / EA

Las últimas polémicas de Gomila y Mauri

La crisis interna llega además después de dos polémicas recientes protagonizadas por los concejales de Vox. José Antonio Gomila quedó en el centro del debate tras las informaciones publicadas por El Puerto Actualidad sobre la vivienda en la que reside habitualmente y las dudas planteadas sobre qué conocimiento tenía de su situación urbanística, en contraste con el discurso de transparencia y fiscalización que mantiene frente al Gobierno municipal. La vivienda no es de su propiedad y el ámbito se encuentra pendiente de desarrollo mediante el sistema de cooperación.

Apenas unos días después, Mauricio Mauri protagonizó un fuerte enfrentamiento con agentes de la Policía Local durante una intervención por un botellón en Vistahermosa. Según el relato policial conocido por este periódico, el edil cuestionó la actuación delante de los jóvenes, grabó a los agentes y llegó a situarse en el recorrido de un vehículo patrulla, teniendo que ser requerido para apartarse. Durante los momentos de mayor tensión, varios jóvenes comenzaron además a increpar a los policías.