Vox El Puerto ha remitido una nota de prensa para desmentir las informaciones publicadas sobre la situación urbanística de la vivienda en la que reside habitualmente su portavoz municipal, José Antonio Gomila. La formación califica las afirmaciones de "completamente falsas", anuncia posibles acciones legales y asegura haber solicitado formalmente su rectificación.
Hasta el momento, El Puerto Actualidad no ha recibido ningún requerimiento distinto de la propia nota de prensa remitida para su difusión, pese a que Vox afirma haber solicitado formalmente la rectificación de la información. [La hipocresía política de José Antonio Gomila: papeles para todos menos para él]
El comunicado centra su respuesta en una cuestión de titularidad. Vox afirma que ningún inmueble propiedad de Gomila presenta la situación descrita. La vivienda mencionada no pertenece al portavoz municipal, sino a una persona muy allegada a él, pero constituye su residencia habitual. Gomila deberá explicar políticamente desde cuándo reside en el inmueble, qué vínculo mantiene con él y qué conocimiento tiene de su situación urbanística pendiente de regularización.
La documentación consultada por El Puerto Actualidad refleja que el inmueble mantiene una situación urbanística pendiente de regularización, ligada al desarrollo del sector y al planeamiento necesario para completar su encaje administrativo. También recoge cuestiones relacionadas con las licencias y con las obligaciones económicas vinculadas a la junta de compensación.
Vox no aporta en su nota documentación que contradiga esos extremos. Tampoco aclara si el inmueble está plenamente regularizado, qué trámites permanecen pendientes o qué conocimiento tiene Gomila sobre la situación administrativa de la vivienda.
La cuestión no consiste en atribuirle obligaciones jurídicas que correspondan a la propietaria. El debate es político y afecta a la coherencia de un concejal que ha convertido la exigencia de legalidad, expedientes y transparencia en uno de los principales ejes de su actividad municipal.
Gomila reclama habitualmente al Gobierno local documentos y explicaciones sobre cualquier asunto que considera dudoso. Por eso resulta legítimo preguntarle qué sabe sobre la situación de su domicilio habitual y desde cuándo conoce los trámites pendientes.
La nota de Vox dedica además buena parte de su contenido a denunciar una supuesta "máquina del fango", a cargar contra los que denomina "medios subvencionados" y a afirmar que existen presiones contra periodistas, creadores de contenido e influencers. El comunicado no identifica casos concretos ni aporta pruebas sobre estas acusaciones.
Estas acusaciones amplían el conflicto, pero no responden a la cuestión central: qué situación urbanística afecta a la vivienda y qué conocimiento tiene de ella José Antonio Gomila.
Vox ha desmentido la propiedad, no la situación urbanística del inmueble. Convertir esa precisión registral en un desmentido total puede servir como argumento político, pero no despeja las preguntas sobre las licencias, la regularización y los trámites pendientes.











