El Monasterio de la Victoria volverá a convertirse este fin de semana en escenario de una cita que une bienestar, solidaridad y cooperación internacional. Los próximos 20 y 21 de junio se celebrará la cuarta edición del Festival de Yoga Solidario de la Bahía de Cádiz, cuyos beneficios se destinarán a un proyecto sanitario de la Fundación Vicente Ferrer en Mozambique.

La iniciativa, organizada por Con Alma Yoga con la colaboración del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, se ha consolidado como una de las propuestas solidarias y saludables más destacadas de la provincia tras el éxito de sus anteriores ediciones.

La recaudación obtenida este año contribuirá al refuerzo del Hospital Carmelo, situado en la localidad mozambiqueña de Chókwè. Se trata del primer proyecto desarrollado por la Fundación Vicente Ferrer en África, después de más de cinco décadas de trabajo junto a colectivos vulnerables en la India rural.



Desde la organización destacan la importancia de esta colaboración para apoyar la atención sanitaria en una zona especialmente afectada por problemas como el VIH, la tuberculosis y la malnutrición, donde el acceso a cuidados médicos resulta fundamental para mejorar la calidad de vida de miles de personas.

El festival ofrecerá un amplio programa de actividades abierto a participantes de todos los niveles. Durante las dos jornadas se desarrollarán sesiones de yoga, dinámicas de movimiento, talleres de masaje, propuestas de danza, actividades de meditación y diferentes charlas centradas en el bienestar emocional y el crecimiento personal.

La responsable de Con Alma Yoga, Rocío Albert, ha señalado que las actividades están pensadas tanto para personas con experiencia previa como para quienes deseen iniciarse en esta disciplina. Las inscripciones pueden realizarse para una jornada o para el fin de semana completo a través de la página web de la Fundación Vicente Ferrer.

Como en ediciones anteriores, el encuentro contará además con mercadillos solidarios, propuestas gastronómicas y sorteos de regalos aportados por empresas colaboradoras, reforzando el carácter participativo, familiar y comunitario de una iniciativa que continúa ganando respaldo entre vecinos y visitantes.

El festival volverá así a convertir El Puerto en punto de encuentro para quienes buscan combinar la práctica de hábitos saludables con el apoyo a proyectos de cooperación internacional destinados a mejorar la vida de comunidades vulnerables.