Un hombre de 27 años ha ingresado en prisión provisional tras ser detenido por la Policía Nacional como presunto autor de delitos de corrupción de menores, pornografía infantil y agresión sexual contra una menor de 15 años residente en El Puerto de Santa María, a la que habría captado a través de redes sociales.
La investigación comenzó el pasado mes de mayo después de que la madre de la menor presentara una denuncia en dependencias policiales de la ciudad. Según la información facilitada por la Policía Nacional, la adolescente habría conocido al ahora detenido a través de una red social, donde este logró ganarse progresivamente su confianza hasta conseguir que le enviara numerosas fotografías y vídeos de contenido sexual.
Los investigadores sostienen que, una vez obtuvo ese material, el presunto autor comenzó a amenazar a la menor con difundir las imágenes entre su entorno si dejaba de atender sus peticiones o se negaba a seguir enviándole más contenido.
Las pesquisas permitieron determinar que el investigado seguía un patrón de actuación similar con sus víctimas. En una primera fase localizaba a menores en redes sociales y establecía contacto mediante conversaciones adaptadas a sus intereses y edad. Posteriormente trasladaba la comunicación a aplicaciones de mensajería instantánea con el objetivo de obtener material íntimo.
Según la Policía Nacional, una vez conseguía las primeras imágenes o vídeos, utilizaba ese contenido para ejercer presión y chantaje sobre las víctimas, amenazando con difundirlo si no accedían a sus exigencias.
Las primeras gestiones permitieron averiguar que el sospechoso podría encontrarse en la isla de Tenerife. Finalmente fue localizado y detenido por agentes de la Policía Nacional destinados en dicha isla.
Tras el arresto se procedió al análisis de su teléfono móvil, donde los investigadores localizaron una gran cantidad de conversaciones y archivos intercambiados a través de aplicaciones de mensajería. Entre el material intervenido figuraban más de 18.000 mensajes enviados en apenas quince días.
El estudio del dispositivo permitió a los agentes atribuir al detenido la presunta autoría de los delitos investigados. Además, la Policía considera que el elevado volumen de mensajes evidencia el grado de dependencia emocional y control que habría llegado a ejercer sobre la menor.
La investigación apunta a que el arrestado trató de influir en distintos aspectos de la vida de la víctima, imponiéndole pautas sobre su forma de vestir, sus relaciones personales y su actividad en redes sociales, llegando incluso a exigirle que bloqueara a varios de sus amigos.
Tras pasar a disposición judicial, la autoridad competente ha decretado su ingreso en prisión provisional mientras continúa la instrucción del caso.











