La preocupación por la seguridad del alumnado ha vuelto a situarse en el centro del debate en el CEIP José Luis Poullet de El Puerto de Santa María después de que una alumna resultara herida al chocar contra uno de los arriates instalados en el patio del centro.
El accidente se produjo mientras la menor jugaba al fútbol durante el recreo. Según ha trascendido, la estudiante impactó contra una de las esquinas de estas estructuras, sufriendo una herida en la rodilla que requirió tres puntos de sutura y un periodo de recuperación estimado de dos semanas.
Los arriates fueron construidos el pasado verano dentro de un plan de empleo promovido por la Diputación de Cádiz para proteger los espacios donde anteriormente se ubicaban varios árboles que habían sido talados. Algunas de estas estructuras presentan formas redondeadas, mientras que otras cuentan con esquinas cuadradas más pronunciadas.
Desde hace tiempo, tanto las familias, como la AMPA y el propio equipo directivo del centro habían trasladado su preocupación por la presencia de estos elementos en una zona utilizada diariamente por los escolares durante los recreos y actividades al aire libre.
El padre de la alumna afectada, David, ha explicado que ha contactado con distintas administraciones para intentar encontrar una solución al problema. Según señala, desde la delegación de Educación le trasladaron que el mantenimiento no corresponde a sus competencias, mientras que desde el centro educativo también le indicaron que no es una cuestión que dependa directamente de la dirección.
La familia considera que el desenlace pudo haber sido mucho más grave. En este sentido, sostiene que el golpe podría haber provocado lesiones de mayor consideración, especialmente teniendo en cuenta que se trata de una zona donde juegan diariamente decenas de niños.
Aunque el Ayuntamiento de El Puerto ha realizado algunas modificaciones en determinadas esquinas para intentar reducir el riesgo de impacto, las familias mantienen que estas actuaciones son insuficientes y siguen reclamando la retirada completa de los arriates.
Esta petición también es compartida por la dirección del centro y por la AMPA, que consideran que la permanencia de estas estructuras continúa representando un posible peligro para los escolares durante el recreo.
Con el objetivo de abordar esta situación, el padre de la menor tiene previsto mantener este martes una reunión con responsables de la delegación municipal de Educación, donde trasladará nuevamente la petición de eliminar los arriates y adoptar medidas que garanticen una mayor seguridad en el patio escolar.











