Varios internos de la prisión de Puerto III han tenido que ser trasladados en los últimos días a la enfermería del centro tras sufrir intoxicaciones graves, llegando algunos de ellos en estado semiinconsciente. Una vez atendidos y tras recuperar parcialmente la consciencia, los reclusos mostraron un alto nivel de agresividad, con intentos de agredir a funcionarios mediante patadas, mordiscos y cabezazos.

Según denuncia el sindicato Acaip-UGT, uno de los episodios más graves se produjo cuando un interno, tras ser estabilizado por una intoxicación severa, reaccionó de forma violenta contra varios trabajadores, lo que obligó a la intervención de funcionarios de distintos módulos para poder reducirlo. En otro incidente registrado este jueves, un recluso procedente del módulo 4 protagonizó reiterados intentos de agresión durante su traslado a celda, siendo necesaria la actuación coordinada de varios efectivos ante su extrema agitación.

Desde el sindicato advierten de que estos hechos se enmarcan en un incremento del consumo de nuevas sustancias dentro de los centros penitenciarios, introducidas mediante papel impregnado, un método de difícil detección que está generando un problema creciente tanto a nivel sanitario como de seguridad.

El sindicato subraya que esta situación agrava la ya delicada realidad del sistema penitenciario, marcada por la falta de medios, una plantilla insuficiente y la creciente presencia de internos con perfiles complejos, incluidos problemas de salud mental.

Ante este escenario, Acaip-UGT exige la adopción urgente de medidas, entre ellas la implantación de sistemas eficaces de detección de sustancias tóxicas en correspondencia, el traslado de internos reincidentes a módulos o centros adecuados a su peligrosidad, y el refuerzo de la coordinación con la administración central. También reclaman una mejora de la atención sanitaria penitenciaria, actualmente afectada por la falta de profesionales.

“No se puede permitir que los trabajadores penitenciarios afrontemos este tipo de situaciones sin medios suficientes ni respaldo institucional, poniendo en riesgo su integridad física”, señalan desde el sindicato.