Un incendio declarado en un pajar de una instalación rural en El Puerto de Santa María requirió ayer, en torno a las 11.30 horas de la mañana, una intervención prolongada de los bomberos, que se extendió durante aproximadamente ocho horas hasta lograr su completa extinción.

El suceso, que afectó a una zona de almacenamiento de paja, presentó desde el inicio una elevada complejidad técnica debido a la naturaleza del material incendiado. La paja, al compactarse, puede mantener focos activos en su interior, lo que dificulta apagar el fuego únicamente con agua y obliga a actuar de forma más precisa.

Ante esta situación, los efectivos desplegados recurrieron al uso de un tractor agrícola, que permitió remover y extraer la paja al exterior para ir sofocando el incendio por partes y evitar posibles reactivaciones. Este procedimiento es habitual en este tipo de siniestros, donde resulta necesario desmontar el foco del fuego para garantizar su completa extinción.

En plena actuación.

La intervención se prolongó durante varias horas hasta asegurar que no quedaban puntos calientes activos, minimizando así el riesgo de que el incendio se reavivara posteriormente.

Por el momento, no han trascendido datos sobre el origen del incendio ni una valoración económica de los daños, y tampoco se han comunicado heridos relacionados con el suceso.

Se desplegaron nueve efectivos y tres vehículos: una autobomba rural pesada (R-18), una autobomba urbana pesada (U-41) y una nodriza (N-15)