Las iniciativas para recuperar y difundir la figura de Juan Gavala y Laborde, uno de los científicos más destacados vinculados a El Puerto de Santa María, han protagonizado una reunión de trabajo celebrada entre representantes municipales y expertos en patrimonio natural e histórico de la ciudad.
El encuentro sirvió para analizar distintas propuestas encaminadas a poner en valor el legado del doctor ingeniero de minas, investigador y académico, cuya trayectoria dejó una importante huella tanto en El Puerto como en el conjunto de España. Entre los participantes se encontraban el especialista en malacología José Manuel Amarillo, miembro de la Sociedad Gaditana de Historia Natural, y el naturalista Juan Carlos Neva.
Entre las actuaciones planteadas figura la organización de jornadas divulgativas dedicadas a la vida y aportaciones de Gavala y Laborde, así como la posibilidad de que el Museo Municipal pueda albergar temporalmente la colección de conchas que perteneció al científico, actualmente conservada en los depósitos del Museo Arqueológico de Cádiz y cuya exhibición requeriría la autorización de la Junta de Andalucía.
Además, también se estudia que la Biblioteca Municipal pueda mostrar algunos de los ejemplares que formaron parte de la biblioteca personal del investigador y que permanecen bajo custodia de la administración autonómica.
Tras esta primera toma de contacto, los promotores de la iniciativa trabajarán junto al personal técnico municipal para evaluar la viabilidad de los proyectos y coordinar los trámites necesarios con las distintas administraciones implicadas.
Una figura clave para la historia local
Nacido en Lebrija en 1885, Juan Gavala y Laborde se trasladó a El Puerto siendo muy joven junto a su familia y cursó estudios en el Colegio San Luis Gonzaga. Su vinculación con la ciudad fue tan estrecha que recibió el título de Hijo Adoptivo de El Puerto de Santa María.
Entre sus contribuciones más relevantes destaca el impulso al proyecto de los minados de los Pozos de la Piedad, una actuación fundamental para garantizar durante décadas el suministro de agua a la población en condiciones adecuadas de cantidad y calidad.
Su recuerdo permanece hoy presente en la ciudad a través de la plaza Juan Gavala, situada en pleno centro histórico, así como en la Sala de Alumnos Ilustres del Colegio San Luis Gonzaga, donde se conserva un retrato suyo realizado por Gonzalo Goytisolo.











