En casa de Pablo Vela, las celebraciones siempre ocurrían alrededor de una mesa. De niño observaba cómo cocinaban sus padres y sus tías, probaba los platos e intentaba repetirlos. Ahí empezó una vocación que lo llevó de El Puerto a cocinas de distintos puntos de España y del Reino Unido. Ahora, con su propio negocio en Valencia, acaba de ganar el certamen nacional de rabo de toro Rabou ’26, celebrado en Algemesí.
"La cocina, al final, son recuerdos", cuenta a El Puerto Actualidad. No identifica un plato ni un día decisivo para explicar por qué eligió este oficio. Recuerda, en cambio, lo que sintió al descubrir que podía preparar algo con sus manos, hacer feliz a su familia y crear momentos compartidos.
Su formación comenzó en el IES Pintor Juan Lara, donde estudió dos años, y continuó otros dos en la Escuela de Hostelería de Cádiz. Habla con especial afecto de aquellos profesores: "Nos explicaban el 'porqué' de las cosas, no solo nos daban recetas". Durante sus primeras prácticas en El Puerto conoció también la disciplina y las largas jornadas de una cocina profesional.
Después llegaron unas prácticas en El Nuevo Molino, en Cantabria, y una estancia de tres meses en un hotel de Mánchester. Aquella experiencia en Inglaterra fue dura, recuerda, pero terminó convirtiéndose en un empleo: un restaurante de la ciudad lo contrató como jefe de cocina. Marcharse había sido una decisión deliberada. "Pensé: si no hago esto con 20 años, no lo voy a hacer con 60".

Pablo Vela junto al cartel de La Fartona en La Llosa de Ranes (Valencia), antes de la apertura del local. / Cedida
Años más tarde, mientras trabajaba en la apertura de un gran hotel en Valencia, sintió que necesitaba otro rumbo. Hacía 130 kilómetros de carretera cada día y dedicaba su vida al proyecto de otra persona. Con el apoyo de su pareja y de su familia, decidió abrir un negocio más pequeño que pudiera dirigir él mismo. Así nació La Fartona, en La Llosa de Ranes.
El local abrió en marzo con una propuesta de comida informal que aplica lo aprendido durante sus años en la hostelería. Prepara pizzas estilo Detroit, con una fermentación de 24 horas, y smash burgers. Pablo recuerda un buen arranque durante las Fallas y un verano difícil, marcado por el descenso de actividad en el pueblo. Las fiestas locales, explica, han dado un nuevo impulso al negocio.
En ese contexto llegó el certamen de rabo de toro. Se presentó por recomendación de un amigo y, según relata, buscaba sobre todo conocer a otros profesionales: "Fui con la única intención de hacer contactos, pasármelo bien y cocinar rico. Cero actitud competitiva". La victoria de La Fartona lo dejó sin palabras. "Me tuvieron que empujar mis amigos al escenario".

Pablo Vela junto al cartel de La Fartona en La Llosa de Ranes (Valencia), antes de la apertura del local. / Cedida
Ya sobre el escenario pensó en los años de trabajo lejos de su familia. También en sus profesores de El Puerto y Cádiz, que siguen pendientes de su trayectoria. El premio reconoce un plato tradicional preparado por un cocinero que hoy regenta un local de pizzas y hamburguesas. Para Pablo, ambos forman parte del mismo oficio.
De momento, su proyecto está en Valencia. Pero cuando habla del futuro vuelve a aparecer la ciudad donde aprendió a cocinar: "Mi gran sueño es algún día poder abrir una Fartona en El Puerto de Santa María".










