Unión Portuense ha reaccionado a la marcha de uno de sus fundadores, José Manuel Caballero, con un duro comunicado en el que asegura respetar su decisión, aunque sostiene que su incorporación al proyecto político de Germán Beardo ha sido vivida por compañeros y simpatizantes como “una auténtica traición después de años de trabajo compartido”.

La respuesta tiene, sin embargo, una particularidad: Javier Botella no aparece en ella. Las acusaciones y valoraciones están formuladas íntegramente en nombre de Unión Portuense, sin una sola declaración atribuida personalmente a quien ha ejercido como principal referente y portavoz de la formación durante los últimos años. [Javier Botella dinamita Unión Portuense]



El detalle resulta especialmente llamativo después de que Caballero haya señalado directamente a Botella para explicar su ruptura. El fundador aseguró a El Puerto Actualidad que “Botella, tras unirse al 100x100 La Línea, ya no defiende El Puerto como proyecto sino que se incorpora a un partido con ambición provincial”. [Caballero rompe con Botella: "Tras unirse al 100x100 La Línea ya no defiende El Puerto como proyecto"]

Frente a esas palabras, Unión Portuense sostiene ahora que la marcha “nada tiene que ver con el proyecto de 100x100 Unidos Portuenses” y pone el foco en que la salida de Caballero coincida con su incorporación al proyecto de Beardo. “Caballero tenía toda la legitimidad para discrepar, plantear alternativas o incluso abandonar el proyecto”, señala la formación, que considera que el momento elegido es una “circunstancia política que nadie puede ignorar”.

El comunicado eleva aún más el tono en su parte final, donde habla de “maniobras torticeras de quienes pretenden desestabilizar a la oposición” y asegura que seguirá trabajando a través de 100x100 Unidos Portuenses por una alternativa municipalista “autónoma” y basada en la “ética en política”.

Todo ello llega, por ahora, sin una respuesta personal de Botella. Hasta el momento de redactar esta información no consta un pronunciamiento público suyo sobre la marcha de Caballero en las fuentes públicas localizadas, pese a ser un dirigente especialmente activo a la hora de difundir vídeos y valoraciones políticas en sus redes. Esa utilización habitual del vídeo como herramienta de comunicación política está documentada en anteriores polémicas y asuntos municipales.

Por ahora, por tanto, la respuesta más dura sale de las siglas y no de Botella: Unión Portuense habla de traición, de maniobras torticeras y de ética política, mientras su principal referente mantiene públicamente el silencio sobre una ruptura que le afecta directamente y que pone fin a años de relación política con uno de los fundadores del proyecto.