El Castillo de San Marcos acogió anoche el acto de toma de posesión de Alberto Barea Tejada como nuevo académico de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia de El Puerto de Santa María, en una cita que combinó reconocimiento, música y memoria personal.

La Academia, presidida por Luis Garrido, recibió a Barea con el discurso de bienvenida del académico Pedro Salvatierra Velázquez, pianista y profesor de Conservatorio. Ante su ausencia, la intervención fue leída por la vicepresidenta de la institución, María del Carmen Cebrián.

La incorporación del nuevo académico tuvo además una banda sonora especialmente vinculada a su trayectoria artística. El grupo La voce del tempo, integrado por el propio Alberto Barea, Carmen Hidalgo y Álvaro Garrido, ofreció el concierto de música antigua y medieval Marco Polo: Un viaggio per il Trecento.

La formación, especializada en la recuperación y recreación de repertorios históricos de los siglos XII al XVI, trasladó al público hasta la Italia del Trecento mediante un recorrido musical inspirado en los viajes de Marco Polo y en las culturas que encontró a lo largo de la Ruta de la Seda.

El teniente de alcalde de Relaciones con la Ciudadanía, Javier Bello, acompañó a la Academia durante el acto y felicitó a la institución por incorporar a su proyecto a “un músico estrechamente vinculado a El Puerto y con una trayectoria que aúna conocimiento, creación y divulgación”.

Barea, aunque nació en Ronda, llegó a El Puerto durante su infancia y fue precisamente en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia donde dio sus primeros pasos en el aprendizaje musical, una vinculación que convirtió su ingreso como académico en un regreso a sus propios orígenes.

Su trayectoria posterior le llevó al Conservatorio Superior de Música de Sevilla, donde obtuvo el título de Profesor Superior y amplió su formación en Dirección de Coro y Orquesta, Música Antigua e Ingeniería de Sonido. Actualmente desarrolla también su actividad docente como profesor de Informática Musical en el Conservatorio Profesional de Música Francisco Guerrero, en Sevilla.

Su perfil artístico reúne diferentes facetas. Especialista en repertorio medieval, renacentista y barroco y gregorianista, Barea es intérprete de instrumentos históricos como el organeto, el crumhorn, la espineta y el clavicémbalo.

A lo largo de su carrera ha dirigido distintas agrupaciones corales y está al frente del grupo de música antigua Riches d’Amour. A ello suma su experiencia en producción y grabación de audio y su trayectoria como compositor, especialmente vinculada a la Semana Santa andaluza.

Durante su intervención, Alberto Barea recordó sus primeros años en la música y el significado personal de regresar a la Academia casi 46 años después de que aquel niño que llegó para aprender a leer música comenzara allí su formación.

El nuevo académico agradeció a Luis Garrido y Juan José Fernández el respaldo a su candidatura y manifestó su voluntad de participar activamente en la vida y los proyectos de la institución.

María del Carmen Cebrián, encargada de trasladar el discurso de Pedro Salvatierra, definió a Barea como “un hombre profundamente comprometido con la cultura” y destacó que su incorporación contribuirá a seguir consolidando el prestigio y la actividad de la Academia.

Por su parte, Javier Bello consideró que la incorporación de Barea “refuerza el prestigio y la capacidad de la Academia para seguir generando cultura desde El Puerto”, al sumar un profesional que integra la interpretación, la dirección, la investigación, la docencia y la creación.

El acto concluyó con las palabras del presidente de la institución, Luis Garrido, quien señaló que la Academia “se va a ver enriquecida notablemente” con la incorporación de Alberto Barea.