Mantener El Puerto limpio depende también de la colaboración diaria de vecinos, comercios y visitantes. Depositar cada residuo en el contenedor correspondiente, utilizar correctamente las papeleras y evitar dejar bolsas, cajas o enseres en la vía pública son gestos básicos que ayudan a conservar calles y espacios públicos en mejores condiciones.

En el caso del papel y cartón, resulta especialmente importante plegar las cajas antes de depositarlas. De esta forma se aprovecha mejor la capacidad de los contenedores y jaulas habilitadas y se reducen las acumulaciones en su entorno.

También es fundamental respetar los distintos sistemas de recogida y evitar abandonar residuos junto a los contenedores cuando todavía existe espacio disponible en su interior. Una utilización adecuada facilita además el trabajo de los servicios de limpieza y recogida.

La limpieza de la ciudad es una tarea compartida. Pequeños hábitos cotidianos permiten mejorar la imagen urbana, la convivencia y el cuidado del espacio público, especialmente en las zonas con mayor actividad comercial o afluencia de personas.

Una ciudad limpia empieza con acciones sencillas: usar bien los contenedores, separar los residuos y mantener despejado su entorno.