La guerra interna en la Jefatura de la Policía Local de El Puerto continúa generando polémicas y nuevos capítulos esperpénticos que acaban en los juzgados. En esta ocasión, según ha podido conocer El Puerto Actualidad, un agente de la Policía Local ha interpuesto una denuncia en el Juzgado nº2 de El Puerto por un presunto intento de atropello por parte de un compañero.



Los hechos ocurrieron el pasado 4 de noviembre cuando el agente salía de trabajar de la Jefatura, cuando presuntamente un agente de la Policía Local, perteneciente al núcleo duro de la UPLBA, trató de atropellarlo.

El agente que pertenece a otro sindicato que no comulga con las actuaciones del otro grupo de agentes de la UPLBA, pudo evitar el presunto intento de atropello e interpuso denuncia en el Juzgado, que en este caso es el nº2 que es el que se encontraba de guardia.

En la Jefatura de la Policía Local existen dos claros bandos de agentes y una guerra interna

Hay que poner en contexto lo que está ocurriendo desde hace meses en la Jefatura de la Policía Local donde hay dos claros bandos de agentes. Por un lado, están los que pertenecen a la UPLBA o los conocidos como "sin pantalones", que están llevando a cabo polémicas acciones como fue la conocida “huelga de pantalones”; como una presunta huelga encubierta para presionar al Ayuntamiento en busca de una fallida mejora salarial de 3.000 euros más al año por cada agente. Y por otro lado, existe otro grupo de agentes que, a pesar de las presiones que han denunciado que sufren, no siguieron la "huelga de pantalones" ni siguen las acciones del sindicato UPLBA por no estar conforme con su forma de actuar, por considerar que esas no son las formas de negociar nada.

La Policía Nacional poniendo orden ante un grupo de policías locales de la UPLBA tras un altercado con un superior en julio de 2021. / EA

De esta manera, la tensión diaria en la Jefatura va en aumento, mientras que el mismo entorno de la UPLBA filtra desinformación en las redes sociales y a través de medios afines tratando de generar conflicto y seguir presionando al alcalde Germán Beardo, con quien tienen una auténtica cruzada organizada... al igual que la tuvieron antes -y la tendrán- con otros alcaldes y concejales de Policía Local que sí acabaron cediendo a unas prácticas que algunos tachan casi de "mafiosas".

Incluso, propios compañeros policías locales han llegado a denunciar presuntas coacciones y amenazas, y hasta sabotajes, robos y destrucción de material personal, por parte de agentes de la UPLBA por no seguir la línea marcada por el sindicato, tratando presuntamente de amedrentar a todo aquel que no les siga el juego. De hecho, hay mucho miedo en la Jefatura, con discusiones habituales y pánico a persecuciones personales… habiendo tenido incluso que acudir en alguna ocasión la Policía Nacional a poner orden. [Policías locales que no secundan la presunta huelga de pantalones denuncian coacciones y mobbing]

Sea como fuere, y a la espera de que se resuelva judicialmente el supuesto caso de intento de atropello, se suma un nuevo capítulo a la guerra interna que al ritmo que va puede acabar cualquier día en una auténtica desgracia.

Se acumulan las causas en el Juzgado nº2

Con esta, ya son dos las causas judicializadas entre compañeros de la Policía Local en el Juzgado nº2 de El Puerto. La otra causa se debe al caso del policía -que no es de la cuerda de la UPLBA- que habría sido interceptado por agentes de la Policía Local afiliados a la UPLBA dando positivo en alcohol y portando su arma reglamentaria estando fuera de servicio. Un agente, que ni es escolta del alcalde, ni conducía un vehículo oficial del Ayuntamiento, ni fue detenido, ni hubo juicio rápido... como varios medios publicaron erróneamente haciéndose eco de la información dada e interesada por el propio entorno.

Precisamente, ese agente fue “cazado” por sus compañeros el pasado viernes a las 5:30 horas de la madrugada por Vistahermosa utilizándose hasta cuatro vehículos patrulleros alegando los agentes de la UPLBA que se había saltado un stop y dado un bordillazo. Apareciendo curiosamente dos posturas de cocaína, que se tendrá que aclarar por un juez dónde aparecieron exactamente, si las portaba el agente, eran de otra persona o alguien pertinentemente se las colocó al estilo de lo que pasó años atrás con el ecologista Juan Clavero, buscando en este caso enturbiar más la situación y tratar de salpicar al alcalde, que podría ser el verdadero objetivo de la acción.

El agente, que supuestamente dio positivo en la prueba de alcoholemia, ha interpuesto igualmente denuncia en el Juzgado nº2 de El Puerto, estando a la espera de las grabaciones de las cámaras de seguridad que demuestren si hubo o no algún tipo de conducción temeraria, así como comprobar la actuación de los policías implicados. Mientras tanto, ya se ha aportado un informe médico en el que tras las pruebas realizadas esa misma noche al agente interceptado, en el Hospital Santa María del Puerto y a petición suya, se dice textualmente que no se aprecian signos clínicos de embriaguez.