Andalucía volverá a permitir las salidas y las visitas en las residencias de mayores una semana después de completar la segunda dosis de la vacuna en aquellos municipios que no se encuentren en el nivel de alerta 4 grado 2 por la pandemia del coronavirus, que son aquellos con una tasa superior a los mil casos por 100.000 habitantes.

Así lo ha señalado el director general de Cuidados Sociosanitarios de la Consejería de Salud y Familias, José Repiso, en una entrevista en Canal Sur Radio, recogida por Europa Press. Ha explicado que este martes la Junta sacará una normativa en este sentido para que las salidas y las visitas vayan "volviendo a la normalidad", solo con "la excepcionalidad" de los municipios con nivel de alerta 4 y grado 2.

Asimismo, ha apuntado que el 90 por ciento de los centros residenciales de mayores está libre de Covid, no obstante, Andalucía cuenta en este momento con 105 centros con algún usuario positivo en el virus. "Después de la primera dosis de la vacuna hemos tenido brotes importantes en algunas residencias. Nos han faltado algunas semanas", ha reconocido, toda vez que ha indicado que "no hay constancia" de ningún positivo en este ámbito con las dos dosis de la vacuna administrada.



Repiso ha detallado que "muy pocos" usuarios mayores han rechazado vacunarse contra esta enfermedad, pero sí se ha dado el caso de una residencia donde "todos sus trabajadores se han negado" a vacunarse, un asunto al que han informado a Fiscalia por "si pudiera tener repercusión en la salud de los mayores". "Estamos esperando las indicaciones por si fuera obligatorio o no la vacunación en trabajadores con personas vulnerables, pero no podemos obligarlos por el momento".

"TODO EL PESO DE LA LEY"

Cuestionado sobre posibles irregularidades en estos centros, el director general de Cuidados Sociosanitarios ha afirmado que "la gran mayoría está haciendo las cosas razonablemente bien", pero ha reconocido que "hay constancia" y los servicios de inspección están haciendo su trabajo "cerciorándose de lo que se está haciendo mal".

"Caerá todo el peso de la ley sobre aquellos que no traten dignamente a nuestros mayores", ha subrayado. "Caiga quien caiga, en aquellos centros residenciales, aunque sea mínimo, que no se hayan hecho las cosas bien lo estamos poniendo a disposición de Inspección de Servicios Sociales y a la Fiscalía por posibles repercusiones penales", ha subrayado para señalar que "en casos excepcionales no se está haciendo bien y repercutirá la ley".

Según ha detallado, es por cuestión de justicia, "no podemos olvidar que los mayores tienen todos los derechos igual que si vivieran en su domicilio", y por cuestión de vulnerabilidad, "la alta concentración en residencias conlleva peligro".

Por último, ha llamado la atención sobre lo "obsoleta" que es la normativa en este ámbito y ha instado a "darle la vuelta" para "mejorar el modelo de residencia" con un sector más moderno.