Juan Bautista Poquet Grimalt (Tribuna libre).- No es mi intención insultar, mucho menos ofender a la clase política de nuestra ciudad, simplemente quiero exponer mi reflexión sobre la actuación (o falta de acción) de quienes deben representar a toda la ciudadanía portuense.

Si vamos a la RAE, mediocre lo define con dos frases. De calidad media. De poco mérito, tirando a malo.

¿Qué está haciendo el equipo de gobierno local por nuestra ciudad? El deterioro de El Puerto viene de hace muchos, demasiados años. Diremos que no es el causante este equipo que gobierna, cierto es, el abandono a todos los niveles urbanísticos, culturales, de limpieza, falta de iniciativas y resultados visibles y tangibles vienen de atrás como una mochila que se carga a las espaldas sin revisar ni reponer  nada de ella.

Dicho  esto, queda claro que ni los gobernantes anteriores, ni las oposiciones anteriores hicieron sus deberes. De lo que queda constancia es  de que tanto unos como otros, a fin de mes se llevaban a sus casas sus buenos sueldos, sin cuestionarse siquiera si realmente se lo habían merecido.

Para que no se diga que esta situación calamitosa viene de “los demás", para que no se diga que solamente critico a el gobierno actual, trato de ser objetivo, no estoy atado ni sujeto a ningún partido, por lo que me siento libre para opinar sobre quienes reciben sabrosos emolumentos de las arcas municipales.

Parece ser que sigue imperando el “dales pan y circo”.  Parece ser que los que están en el consistorio tanto gobierno como oposición están desconectados de la ciudadanía de sus necesidades y demandas. Parece ser que siguen como los que estuvieron antes que estos, siguen en su burbuja, siguen sin estar a ras del pueblo, sin estar atentos, sin saberse y sentirse servidores de casi noventa mil habitantes.

Haber señores gobernantes, que no vale tanta fiesta, tanto pregón, tanto cartel, tanto “figurín”, tanto pan y circo, que no, que queremos demandamos y exigimos la restauración de nuestra ciudad… la limpieza de nuestra ciudad… la creación de empresas, puestos de trabajo, iniciativas creíbles y sobre todo realizables.  ¡Que no vale vender más la moto! 

¡Señores y señoras de la oposición! ¿Cuándo hacemos por ganarnos el sueldo? ¿Cuándo salimos del aburrimiento y nos ganamos credibilidad?

Aparcamiento subterráneo que va a durar más que El  Escorial, aquel se terminó, el aparcamiento no sabemos. Que si un nuevo puente, que si un apeadero de autobuses, que si los Juzgados, la Comisaría de policía… que sí, que no, que caiga el chaparrón. Que a final de mes pongo mi manita que bien me lo he ganado y a la mochila echo los problemas.

Total, a la gente lo que le gusta, disfruta y valora es lo bien que lo estamos haciendo, ahora viene el Carnaval, después Semana Santa, después la Feria. ¡Venga, vámonos  que nos vamos!