Labores de control de mosquitos en El Puerto. / EA

El Ayuntamiento de El Puerto de Santa María ha intensificado las actuaciones de prevención, vigilancia y control de mosquitos tras confirmarse un caso de fiebre del Nilo occidental cuya posible zona de exposición se sitúa en Campiña-Serrano. La alerta sanitaria ha motivado la activación de un dispositivo especial con inspecciones diarias y refuerzo de los tratamientos para evitar la proliferación de mosquitos.

La Consejería de Salud ha declarado Campiña-Serrano como Área en Alerta durante cuatro semanas, desde el 18 de septiembre hasta el próximo 16 de octubre. Este periodo podrá revisarse en función de la evolución de la vigilancia epidemiológica y ambiental y de las indicaciones de las autoridades sanitarias.

El Consistorio está recabando información complementaria sobre las circunstancias del caso, incluidas las informaciones recibidas acerca de que la persona afectada reside en la zona de Los Perales y se encuentra ingresada en un hospital de Puerto Real. Ambos extremos permanecen pendientes de la información que corresponda facilitar a las autoridades sanitarias competentes.

Inspecciones diarias y refuerzo de los tratamientos contra las larvas

La Concejalía de Medio Ambiente ha activado y desplazado a Campiña-Serrano un dispositivo especial que realiza un seguimiento diario del entorno, inspecciona posibles focos de cría y refuerza los tratamientos contra las larvas. Las actuaciones se extienden tanto a los núcleos de población afectados como a sus alrededores, siguiendo las indicaciones técnicas y sanitarias establecidas.

En las últimas labores de inspección y toma de muestras realizadas en la zona no se ha detectado presencia de larvas de mosquito en los puntos examinados, según la información facilitada por el Ayuntamiento. No obstante, el dispositivo mantendrá el seguimiento diario y continuará desarrollando los controles y tratamientos preventivos mientras permanezca activa la situación de alerta.

El Puerto cuenta desde hace años con un Plan Municipal de Vigilancia y Control Vectorial del Virus del Nilo, sometido a la supervisión e inspección del Servicio Andaluz de Salud. Hasta la declaración de esta alerta, el municipio se encontraba en un nivel de riesgo medio, lo que implicaba la realización de inspecciones mensuales.

Estos controles comprenden la toma de muestras y la revisión de espacios urbanos, no urbanos y rurales susceptibles de albergar criaderos de mosquitos. En el ámbito urbano, las inspecciones se concentran principalmente en la red de alcantarillado, fuentes y estaciones depuradoras de aguas residuales, mientras que en las zonas rurales se revisan infraestructuras hidráulicas, lagunas y otros puntos con aguas estancadas.

Un total de 69 puntos de vigilancia repartidos por el municipio

El Plan Municipal contempla el control programado de 69 puntos de vigilancia, de los que 26 se encuentran en zonas rurales y 43 en espacios urbanos. A estas localizaciones pueden añadirse otras durante las inspecciones, tanto mediante controles aleatorios como en respuesta a avisos o incidencias comunicadas.

Todos los puntos objeto de control se encuentran georreferenciados, lo que permite localizarlos con precisión, registrar las actuaciones realizadas y efectuar un seguimiento continuado. Cuando se identifica un criadero, se procede a su tratamiento mediante productos larvicidas autorizados, destinados a impedir que las larvas completen su desarrollo y se conviertan en mosquitos adultos.

El servicio municipal de vigilancia y control de mosquitos es prestado por la empresa especializada ANTICIMEX, encargada de desarrollar los trabajos técnicos de inspección, muestreo, seguimiento y tratamiento conforme al Plan Municipal y a las indicaciones de las autoridades sanitarias.

El teniente de alcalde de Medio Ambiente, Jesús Garay, ha señalado que «el Ayuntamiento está actuando desde el primer momento con prevención, previsión y coordinación. Hemos intensificado la vigilancia mediante un dispositivo que realiza un seguimiento diario de la zona y reforzaremos los tratamientos sobre las larvas, que constituyen la actuación más eficaz para evitar la proliferación de mosquitos. Asimismo, adoptaremos cualquier otra medida que aconsejen los técnicos y las autoridades sanitarias».

Garay ha pedido tranquilidad y colaboración a la ciudadanía, recordando que la declaración de Área en Alerta supone la activación de los protocolos preventivos establecidos ante la confirmación de un contagio. «No debe interpretarse como motivo de alarma, sino como la activación preventiva de los protocolos establecidos ante un caso confirmado», ha indicado.



Atención especial a piscinas abandonadas, parcelas y bebederos de animales

Paralelamente, el Ayuntamiento mantiene campañas de información y concienciación dirigidas a la ciudadanía y, especialmente, a los propietarios de parcelas y fincas privadas, donde pueden existir acumulaciones de agua que favorezcan la reproducción de mosquitos.

Entre los espacios que requieren especial vigilancia figuran las piscinas y albercas abandonadas o sin un mantenimiento adecuado, así como los bebederos de animales, incluidos los utilizados para caballos. La prevención también debe extenderse a macetas, cubos, recipientes y otros elementos domésticos en los que pueda quedar agua acumulada.

Las recomendaciones municipales incluyen evitar el agua estancada, mantener piscinas y depósitos correctamente tratados y renovar con frecuencia el agua destinada a los animales. Para reducir el riesgo de picaduras se aconseja utilizar repelentes autorizados siguiendo sus instrucciones, instalar mosquiteras y emplear ropa que cubra la mayor parte de la piel, especialmente al amanecer y al anochecer.

El Ayuntamiento mantendrá la coordinación con la Delegación Territorial de Salud y ajustará las actuaciones municipales a los resultados de las inspecciones y evaluaciones técnicas. En caso de que los técnicos aconsejaran realizar tratamientos contra los mosquitos adultos, estos se llevarían a cabo siguiendo los procedimientos y autorizaciones previstos en la normativa.