El autobús urbano gratuito para todos anunciado por el Gobierno municipal ya tiene su primera oposición política. Vox El Puerto rechaza la gratuidad universal del transporte público y defiende que el Ayuntamiento concentre las ayudas únicamente en determinados colectivos en lugar de permitir que cualquier usuario pueda viajar sin pagar billete.

La formación argumenta su rechazo en el coste económico que, según sus propios cálculos, tendría la medida. Vox cifra en 2,5 millones de euros anuales el impacto para las arcas municipales y advierte además de que el incremento de viajeros podría obligar a reforzar el servicio.

Según sostiene el grupo municipal, los informes técnicos de la actual adjudicataria estiman que el Ayuntamiento dejaría de ingresar aproximadamente un millón de euros por la venta de billetes. Vox añade otros 1,5 millones que atribuye al posible aumento de usuarios y a la necesidad de incorporar más medios.

Con esas cifras, la formación calcula un coste equivalente a unos 30 euros por vecino empadronado, independientemente de que utilice o no el transporte público.



Pero el rechazo de Vox no se limita al coste. La formación cuestiona expresamente que la gratuidad alcance a todos los usuarios, incluidos quienes tengan una renta elevada o quienes no residan en El Puerto.

El concejal y portavoz municipal de Vox, José Antonio Gomila, defiende que el dinero público no debería sufragar por igual los desplazamientos de cualquier viajero. «No es justo que los impuestos de los portuenses paguen por igual el autobús a quien tiene una renta alta que a quien realmente necesita una ayuda», afirma.

Vox prefiere ayudas selectivas

Frente al modelo anunciado de autobús gratuito universal, Vox propone mantener un sistema de ayudas dirigidas principalmente a jóvenes, estudiantes, mayores y familias con rentas bajas.

La posición supone, en la práctica, rechazar que el transporte urbano pueda utilizarse gratuitamente con independencia de la renta del pasajero y recuperar un modelo en el que una parte de los usuarios continúe pagando por viajar.

Vox también cuestiona que puedan beneficiarse de la medida las personas que se encuentren temporalmente en la ciudad. La gratuidad anunciada permitiría utilizar el autobús sin pagar tanto a residentes como a visitantes y turistas, algo que la formación incluye entre sus argumentos contra el nuevo modelo.

Advierte de masificación y problemas en el servicio

Otro de los motivos esgrimidos por Vox es el estado actual de la red. Gomila sostiene que implantar la gratuidad antes de renovar y reforzar la flota podría provocar un incremento de viajeros difícil de absorber.

«Introducir la gratuidad universal con una flota envejecida, averías continuas y falta de inversión solo puede provocar masificación y colapso. Prometer un servicio gratuito sin contar antes con los autobuses y conductores necesarios es vender humo a los portuenses», afirma el portavoz.

La formación sostiene además que existen dudas sobre el procedimiento administrativo y contractual necesario para implantar la medida y acusa al Gobierno municipal de estar «forzando los procedimientos». Vox llega a advertir de una eventual impugnación judicial, aunque en su comunicado no aporta ninguna resolución administrativa o judicial que haya declarado ilegal la gratuidad anunciada.

Finalmente, Vox atribuye la iniciativa a un supuesto «oportunismo político» ante la proximidad de las elecciones municipales y reclama al Gobierno local que dé marcha atrás.

La formación pide que se reconsidere la gratuidad universal y que las prioridades se sitúen en la adjudicación del nuevo contrato, la renovación de los vehículos y el refuerzo de conductores y frecuencias antes que en eliminar el coste del billete para el conjunto de los usuarios.