La actuación desarrollada por agentes del SEPRONA de la Guardia Civil ha permitido evitar la comercialización y el consumo de más de 45 kilos de coquinas capturadas de forma ilegal en las inmediaciones del río Guadalete, un producto que había sido extraído en una zona de no producción y sin ningún tipo de control sanitario o trazabilidad.

Los hechos ocurrieron sobre las 11:30 horas de ayer, cuando los agentes con base en El Puerto de Santa María observaron a una persona que se dirigía hacia un vehículo portando una espuerta de color negro, lo que levantó las sospechas sobre una posible actividad de marisqueo furtivo.



Tras interceptar el vehículo cuando trataba de abandonar la zona, los guardias civiles identificaron a su conductor, un vecino de Sanlúcar de Barrameda de 55 años. Durante la inspección localizaron en el maletero aproximadamente 45 kilos de coquinas.

Al ser requerido para presentar la correspondiente licencia, el hombre manifestó carecer de ella. Además, los agentes comprobaron que las capturas se habían realizado en una zona de no producción, por lo que procedieron a formular la correspondiente denuncia ante la autoridad competente.

Las coquinas fueron aprehendidas y posteriormente devueltas al medio natural. Desde la Guardia Civil recuerdan que este tipo de bivalvos puede llegar a acumular una importante cantidad de toxinas, por lo que resulta fundamental que su comercialización se realice con todas las garantías sanitarias.

La actuación responde también a las demandas de distintos colectivos de acuicultores y mariscadores profesionales, que ven afectado su medio de vida por la actividad de furtivos. Asimismo, se pretende concienciar sobre la importancia de respetar la normativa que regula esta actividad y sobre el papel que desempeña un sector del que dependen numerosas familias.