
Pedro Sánchez anunciando el adelanto electoral esa misma mañana. / EFE
España volverá a las urnas el próximo domingo 29 de noviembre. El adelanto de las elecciones generales pone fin de forma anticipada a la actual legislatura después de que las dificultades del Gobierno para reunir una mayoría parlamentaria estable hayan terminado por precipitar la convocatoria.
El anuncio se produce después de que el Congreso de los Diputados rechazara el pasado viernes dos reales decretos-ley en materia de vivienda, considerados prioritarios por el Ejecutivo. La derrota parlamentaria evidenció nuevamente la fragilidad de los apoyos sobre los que se ha sostenido el Gobierno durante esta legislatura.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comunicó este lunes su decisión después de informar previamente al rey Felipe VI y convocar un Consejo de Ministros extraordinario para proceder a la disolución de las Cortes Generales y activar formalmente el proceso electoral.
La decisión supone recurrir a la facultad prevista en el artículo 115 de la Constitución Española, que permite al presidente del Gobierno, previa deliberación del Consejo de Ministros y bajo su exclusiva responsabilidad, proponer la disolución del Congreso, del Senado o de ambas Cámaras.
El decreto de disolución y convocatoria deberá publicarse en el Boletín Oficial del Estado, momento en el que comenzará oficialmente la cuenta atrás electoral. El artículo 42.1 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) establece que, cuando existe una disolución anticipada, las elecciones deben celebrarse el día quincuagésimo cuarto posterior a la convocatoria.
De acuerdo con ese calendario, la campaña electoral comenzará el 13 de noviembre, tendrá una duración de 15 días y finalizará a las 00.00 horas del 28 de noviembre, dando paso a la jornada de reflexión previa a las votaciones.
La vivienda, detonante del adelanto
El último choque parlamentario ha estado relacionado directamente con la política de vivienda. Dos decretos aprobados por el Gobierno quedaron rechazados en el Congreso tras no conseguir el Ejecutivo reunir los apoyos suficientes para su convalidación.
Uno de ellos incluía medidas destinadas a proteger a personas vulnerables frente a los desahucios y recibió los votos contrarios de PP, Vox, Junts y UPN. El segundo, relativo entre otras cuestiones a la renovación de contratos de alquiler, tampoco logró superar la votación parlamentaria.
El resultado volvió a poner de manifiesto la dificultad del Ejecutivo para aprobar algunas de sus principales iniciativas y confirmó el deterioro de la relación con Junts, cuyo apoyo había resultado determinante en diferentes momentos de la legislatura.
A este escenario se suma el bloqueo de los Presupuestos Generales del Estado y una legislatura marcada por la necesidad de negociar prácticamente cada votación con distintas fuerzas parlamentarias.
Comienza la carrera hacia el 29 de noviembre
Con la convocatoria electoral comienza ahora una campaña que obligará a los partidos a acelerar la configuración de sus candidaturas y alianzas de cara al 29 de noviembre.
Durante su declaración institucional, Sánchez defendió el balance de su Ejecutivo y sostuvo que necesita “renovar y ampliar” el apoyo ciudadano para conseguir una mayoría progresista más amplia con la que continuar desarrollando su programa.
El presidente planteó además las próximas elecciones como una decisión entre dos modelos políticos claramente diferenciados y aseguró que el PSOE afrontará la campaña con el objetivo de volver a ganar las elecciones.
La convocatoria abre así un nuevo escenario político en España apenas unas semanas antes de que los ciudadanos tengan que decidir la nueva composición del Congreso de los Diputados y el Senado, de la que dependerá posteriormente la formación del próximo Gobierno.










