El Monasterio de la Victoria ha acogido este sábado con una destacada participación la primera jornada de la cuarta edición del Festival de Yoga Solidario de la Bahía de Cádiz, una cita que se ha consolidado dentro de la agenda de actividades saludables, culturales y solidarias de la provincia y que continuará desarrollándose también este domingo.
Organizado por Con Alma Yoga en colaboración con el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, el festival se ha convertido en un punto de encuentro para el bienestar, la convivencia y la cooperación internacional. Toda la recaudación obtenida irá destinada a un proyecto sanitario impulsado por la Fundación Vicente Ferrer en Chókwè, en Mozambique.
La responsable de Con Alma Yoga, Rocío Albert, junto a numerosos participantes, compartió esta nueva edición del encuentro, que también contó con la presencia del concejal de Juventud y Deportes, José Ignacio González Nieto. El edil destacó la importancia de una iniciativa que une hábitos de vida saludables y compromiso social en un enclave patrimonial tan emblemático como el Monasterio de la Victoria.
La recaudación permitirá reforzar el Hospital Carmelo, en Mozambique, el primer proyecto desarrollado por la Fundación Vicente Ferrer en África tras más de cinco décadas de trabajo junto a las comunidades más vulnerables de la India rural.
El presidente de la Fundación Vicente Ferrer, Rafael Carmona, explicó que el Hospital Carmelo constituye un centro sanitario de referencia en una de las zonas más afectadas por la pobreza y por enfermedades como el VIH, la tuberculosis y la malnutrición, donde el acceso a la atención médica resulta fundamental para mejorar la calidad de vida de la población.
El festival ofrece un amplio programa de actividades centradas en el bienestar integral y el crecimiento personal, con propuestas abiertas a personas de todos los niveles. Entre ellas destacan sesiones de yoga de distintas modalidades, dinámicas de movimiento consciente, talleres de masaje, danza y meditación, así como charlas dedicadas al desarrollo personal y al equilibrio emocional.
Además, la programación se completa con mercadillos solidarios, propuestas gastronómicas y sorteos de regalos aportados por empresas colaboradoras, reforzando el carácter participativo y benéfico de una cita que vuelve a reunir a vecinos y visitantes en torno a la salud y la solidaridad.











