El recinto ferial de Las Banderas vivió en la noche del lunes el tradicional pregón que sirve de antesala a la Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino, en una jornada que ya anticipa el ambiente festivo previo al encendido del alumbrado previsto para este miércoles.
La caseta de Helo-Libo fue el escenario de un acto que reunió a numerosos asistentes y que tuvo como eje central el discurso del pregonero, Jesús Rodríguez de Moya, presentado por José Miguel Regalón. Su intervención combinó un tono cercano y emotivo con pinceladas de humor, destacando su vinculación con la ciudad y su conocimiento de una Feria que definió como una celebración con identidad propia.
Durante el pregón, se realizó un recorrido por los elementos más reconocibles de la fiesta, desde la vida en las casetas hasta la gastronomía, la convivencia y el papel de las bodegas locales, subrayando el carácter acogedor de una cita que mantiene su esencia con el paso del tiempo. El pregonero describió la Feria como un “oasis” dentro de la rutina diaria, un espacio para reforzar lazos sociales.

También hubo referencias a la ciudad homenajeada este año, San Sebastián, destacando similitudes como su vinculación al mar, su identidad atlántica y su tradición gastronómica, reforzando la conexión cultural entre ambas localidades.
Uno de los momentos más distendidos llegó con el guiño a los clásicos culinarios del recinto, cuando afirmó en tono humorístico que los pimientos fritos “han salvado más vidas que la penicilina”, en referencia a su protagonismo durante los días de Feria.
El acto contó con la presencia de representantes municipales, entre ellos el teniente de alcalde de Fiestas, David Calleja, quien puso en valor el pregón como inicio simbólico de una de las celebraciones más importantes del calendario local, además de agradecer la implicación del pregonero y animar a vecinos y visitantes a disfrutar de la fiesta.
Con este acto, la ciudad entra en la cuenta atrás hacia el encendido del alumbrado, momento que marcará el inicio oficial de varios días en los que el recinto de Las Banderas se convertirá en el centro de la vida social, cultural y festiva de El Puerto.












