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Arrancan las obras de construcción de los “Jardines de Albareda”, un residencial en pleno corazón de la Ciudad de Los Cien Palacios que además rehabilita y recupera el Palacio de Winthuyssen, una edificación del último tercio del Siglo XVIII que fue antigua mansión de Los Miera y que se ha llevado más de diez años abandonado, con un andamio sosteniendo su fachada.

Primera piedra de una importantísima inversión urbanística de casi diez millones de euros (incluyendo la compra del suelo, los proyectos, licencias, tasas y obra) en plena calle Larga, que implica casi la totalidad de la manzana dando fachada a 3 calles: Virgen de Los Milagros 7 y 9, Espíritu Santo 12 y Albareda 6.

Albergará 38 viviendas, piscina, 42 plazas de garaje y zonas ajardinadas. El alcalde de El Puerto, Germán Beardo, acompañado de la teniente de alcalde de Urbanismo, Danuxia Enciso, han compartido con los promotores PROPCO ORANGE S.L.U. el acto simbólico de arranque de obra, cuya ejecución está prevista en unos 20 / 24 meses.

Germán Beardo señala que sin duda es una excelente noticia para la ciudad que está comprobando día a día cómo se va recuperando el centro histórico para volver a ser epicentro de El Puerto. “Un centro histórico que pone los pilares para volver a latir con fuerza y que renace más moderno, sostenible y amable, orgulloso de su legado e historia, pero adaptándose al siglo XXI en una clara apuesta por la ciudad compacta”.



Este residencial es un valor añadido para el centro de El Puerto, que progresivamente va recobrando la esencia del título de la Ciudad de los Cien Palacios y la actividad perdida en las últimas décadas. 

Esta promoción supone una inversión urbanística de mucho calado en pleno casco histórico, que además contribuye a recuperar un edificio histórico del centro, dotándolo de habitabilidad y de vida de nuevo para convertir la antigua mansión de Los Miera en los “Jardines de Albareda”, que reforman este palacio construido en la época fuerte del comercio con ultramar.  

Colocación de la primera piedra.

Supone, por tanto, un cambio de tendencia poniendo fin al declive y a la imagen de deterioro de años, con una rehabilitación integral de los edificios preexistentes y edificación de nueva planta con urbanización interior con zonas ajardinadas, piscinas y aparcamientos en superficie, para uso residencial plurifamiliar.

El alcalde de la ciudad hace hincapié en que esta inversión económica no sólo genera riqueza y empleo en la ciudad; sino que además recupera un enclave cargado de historia, de abolengo y patrimonio de todos los portuenses e impulsa una vuelta al centro de la población, que es esencial para que el casco histórico tenga vida y dinamismo. 

Tanto el alcalde de El Puerto, Germán Beardo, como la teniente de alcalde de Urbanismo, Danuxia Enciso, aseguran que este proyecto es locomotora en la recuperación de la ciudad de los Cien Palacios, poniendo en valor su patrimonio, adaptando el centro a las necesidades actuales para que se llene de vida y vuelva a poblarse. “Su rehabilitación, protegiendo su monumentalidad, con una intervención de gran calidad desde la construcción del proyecto hasta la utilización de los materiales, generando a su vez grandes espacios de esparcimiento que son auténticos elementos diferenciadores en una promoción en el centro de la ciudad, con un elevado grado de integración en el casco urbano sin perder su condición de lugar para habitar y convivir. Todos son elementos clave de este proyecto que recupera un palacio, unas edificaciones en ruina para crear un nuevo espacio de vida que mira al futuro con las prestaciones residenciales y tecnológicas actuales, pero no olvida el pasado”. 

Beardo y Enciso señalan, por último, que estas actuaciones emblemáticas junto con otros proyectos que ya están en marcha ponen de relieve que la aprobación del PEPRICHYE se traduce en una herramienta esencial para la dinamización del centro de la ciudad, marcando un antes y un después en el renacimiento del casco histórico, al procurar con su nuevo marco normativo una mayor viabilidad de proyectos que antes no tenían; con un Gobierno que genera confianza en los inversores, que apuestan por sumarse al proyecto de ciudad amable, sostenible, verde, que cuida sus raíces pero que avanza acorde a los nuevos tiempos. 

Una realidad que el propio promotor reconoce al asegurar que la aprobación definitiva y entrada en vigor del Plan Especial de Casco Histórico ha sido el gran detonante para iniciar proyectos como este por su mayor viabilidad y generación de confianza, en un momento nada fácil por los incrementos excepcionales de los costes de construcción.