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"40 días y 40 noches", como aquella olvidable y mala película de 2002, ese es uno de los muchos titulares que deja la sentencia del Tribunal de Cuentas que ha dado por probado que el ex alcalde de El Puerto de Santa María, David de la Encina (PSOE), estuvo sus 40 días con sus 40 noches sin pisar la oficina del trabajo en la Fundación Andalucía Emprende, sin justificación alguna, entre el 17 de septiembre de 2014 y el 14 de junio de 2015, pero eso sí, cobrando casi 7.000 euros de dinero público por ello.

Este pasado miércoles conocimos como el Tribunal de Cuentas, realizando toda una pirueta digna de alabar, dictó sentencia por un lado acreditando como “hechos probados” que De la Encina no acudió a su puesto de trabajo, ya que no fichó durante 40 días. Y por otro lado, el Tribunal acaba absolviendo al jefe de De la Encina (el único demandado, por cierto) por considerar que éste –aún siendo el máximo responsable de la labor del socialista– no tiene responsabilidad contable alguna sobre dichas ausencias ni existen pruebas suficientes que aclaren si De la Encina prestó o no de forma efectiva sus servicios durante esos días... a distancia y sin justificar ninguna de sus ausencias.



Aunque en defensa de De la Encina, diremos que las ausencias no fueron realmente “injustificadas”, al menos así se desprende de otro hecho probado en la sentencia. Hablamos del famoso correo electrónico que David de la Encina remitió días antes a su jefe para anunciarle que "durante unos meses" se iba a ausentar de su puesto de trabajo en el CADE para dedicarse a hacer campaña electoral en favor del PSOE para ser alcalde de El Puerto en las elecciones municipales de 2015. Pero oye, eso sí, seguir cobrando igual casi 7.000 euros del erario público. Y esto, también, es un hecho probado en la sentencia.

CADE El Puerto de Santa María, en el Polígono Industrial Las Salinas de Levante, lugar de trabajo de David de la Encina durante los hechos denunciados. / EA

Sin duda, debe haber sido todo un “éxito” para De la Encina, y su entorno que lleva años de capa caída, el que por el momento hayan absuelto al director provincial de la Fundación Andalucía Emprende por la metedura de pata del socialista con aquel inoportuno correo electrónico (de primero de EREs en Andalucía es nunca dejar nada por escrito…). Por el  momento, aunque ha quedado nuevamente señalado y ha perdido otra vez el juicio ciudadano, el de la calle, De la Encina se libra del marrón a la espera del resolver el recurso por parte de la Fiscalía y la Junta de Andalucía que ya ha sido interpuesto, ya que la sentencia no es firme y ha sido recurrida ante un fallo bastante cuestionable.

#FreeDelaEncina

Eso sí, una vez que se conoció la sentencia, ni un par de horas tardó De la Encina en inventarse una extensa nota de prensa de auténtica película –también de las olvidables y malas–. Una “notaficción” que escasos medios de comunicación se atrevieron a publicar, imaginamos que por vergüenza ajena y en honor a la verdad, y que iba acompañada con todo un chistoso vídeo promocional del tipo #FreeDelaEncina a las puertas del Ayuntamiento de El Puerto para decir lo “honrado” que es y que "la Justicia” le había dado "la razón". Pues no, ni "la Justicia" ni "la razón" y lo de "honrado" está por ver.

Y es que, es curioso que alguien como De la Encina, abogado de carrera pero político de profesión, saque pecho en su nota de prensa y vídeo cuando ni siquiera sabe diferenciar -o no le conviene- que el Tribunal de Cuentas no es "la Justicia”, ya que es un órgano económico-administrativo, no un órgano judicial; y ni la sentencia proviene de un juez. Además de que nadie le ha dado "la razón", y mucho menos ha sido “exculpado” o “absuelto” como venden sus acólitos. Y esto es así, porque directamente De la Encina no ha sido demandado por esta causa, sino que el único demandado es su jefe, al que se juzga y absuelve, en primera instancia, por su posible responsabilidad contable ante las probadas ausencias injustificadas en el fichaje del socialista. Es decir, lo único que enjuicia el Tribunal de Cuentas en este caso -porque esa es su labor limitada- es la posible responsabilidad contable del jefe de David de la Encina ante los hechos probados, ni más ni menos.

Ojalá todos algún día podamos también disfrutar de nuestros 40 días y 40 noches cobrando sin fichar en el curro

Y si curiosa fue la oportuna “ingenuidad” interpretada en el papelazo que se marcó De la Encina en Peral a la hora de gritar a los cuatro vientos su honestidad y años de lucha por “la verdad”, más curioso fue, si cabe, que ninguno de sus cada vez menos fieles seguidores -que todo le perdonan- le pidiera entre felicitación y felicitación en las redes sociales más detalles sobre la sentencia (que muchos tuvieron que buscarla y leerla en El Puerto Actualidad). ¡No, hombre, no!, no lean la sentencia por favor, vaya a ser que de tanto retorcerla se acaben llevando de nuevo gato por liebre y tengan que buscar, a última hora, a otro alcaldable al que obliguen a que se autoinmole por la causa socialista en las elecciones municipales de 2023. Patata caliente, por cierto, que nadie quiere en el PSOE portuense; que necesita una urgente renovación y el paso al frente de gente joven y más válida, que la hay.

Pero no importa, nada importa, repartamos vendas y rosas de plata, cerremos los ojos y enarbolemos todos juntos el nuevo mantra socialista de “¡David, yo sí te creo!”, y ojalá todos algún día podamos también disfrutar de nuestros 40 días y 40 noches cobrando sin fichar en el curro y diciéndole “ahí te quedas” al jefe. A ver quién es el primero que tiene cojones y lo cuenta…