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Ficha del festejo:

Tarde de gran expectación con un medio aforo largo en el cartel.

José Antonio Morante de la Puebla de Azabache y blanco, incluidas las medias.

Julián López Juli de gris y azabache.

Daniel Luque de azul añil y oro.

Toros de Garcigrande. Bien presentados en líneas generales sin demasiadas fuerzas, que provocaban defensiva,  y de juego desigual.

Estreno en el Palco de Raúl Capdevilla como Presidente y Carlos Álvarez como asesor, y estreno de remodelación y retoques a la plaza que la han embellecido más si cabe.



Morante en su primero  volvía a la ciudad arropado por la legión de seguidores que siempre guardan en su corazón de aficionados que suceda algo. Pechó con un primer toro que peleó poco y con las justas fuerzas en el caballo para frenarse en banderillas, mitad blandura mitad mansedumbre. Susto importante el de Juan José Trujillo en banderillas que fue un arrollar de un tren de forma milagrosa sin consecuencias. Morante logró un saludo capotero de vueltas verdes como las ansiosas ganas de sus partidarios y el color esperanza de sus mejores deseos de cuajar algo importante. Lo pasó de muleta de forma entonada y con la ayuda en mano quedó la cosa en poco más… eso sí dejando patente al menos la intentona. Saludó desde el tercio. Su segundo bien armado, no logró el de la Puebla acople, más jaleado por sus seguidores que otra cosa, aparecía por momentos la eterna amargura del pasado año y su encerrona pesadilla con una verdadera masacre en varas. Su cara de disgusto y el estoque de acero al comenzar  lo dicen todo… nada más que añadir… le sacó el pasaporte rápido dejando pinceladas , a la espera de su segunda tarde. En eso quedó en ensoñaciones de sus partidarios.

El segundo de la tarde y primero de Juli de Garcigrande salió corretón más rematado el castaño, en banderillas Alejandro Ruiz  vivió de nuevo alguna aparición divina pues se salvo de puro milagro de una voltereta y varios empitonamientos de infarto… espeluznante.

Morante en pleno lance.

Con gran maestría Julián,  ya da hasta apuro llamar a este torero Juli, con lo asentado y robusta que es su trayectoria y su buen hacer siempre , lo fue metiendo en la canasta al de Garcigrande en una faena muy corta y sencilla que entendemos a juicio del torero no iba cobrar vuelo, cerró pronto. Saludó desde el tercio tras una petición de oreja leve no atendida con acierto. El segundo muy complejo en los primeros tercios parecía venirse arriba por momentos para apagarse como una vela y acabar siendo una mole semoviente ante el intento del madrileño por agradar e insistir. Se le agradece el honor del brindis al público porque ensoñaba que aquello podía brillar.

Luque en su primero, saludó de forma magistral desde el mismo centro del ruedo haciendo presagiar lo mejor, el ejemplar tras mansear en los primeros tercios se rindió a una muleta poderosa y mandona que sabe lo que es estar en el dique seco con lo cual sabe que hay que jugársela siempre. Es precisamente lo que hizo Luque plantar cara a un animal por momentos más soso. El son de “Cielo andaluz’ y el no dejarse ganar la pelea hicieron el resto. Faena de valor y belleza de una torero en gran momento. Mató de forma fulminante y le concedieron las dos orejas de su primero, una faena de muchos enteros por lo meritoria. Cerró Luque con un sexto ya desesperante y desesperado el público por terminar con otro gran gesto de torero.

Al menos intentarlo todo con un toro igual a sus hermanos soso y hundido.

Ensoñación que no se hizo realidad más que en los intentos de un Luque tratando de darlo todo, un Juli más emborronado por sus ejemplares y un Morante nulo. A seguir soñando los morantistas… que nos quedamos con la actitud y el esfuerzo de Luque… cerrando con palmas de desespero.