Las reuniones familiares y encuentros sociales son un foco de contagios por Covid-19: comidas, reuniones, cumpleaños, bautizos, celebraciones y otro tipo de encuentros sociales en los que no se han hecho bien las cosas, descuidando las medidas de seguridad, han ido pasando factura aumentando la tasa de contagios en todo el país.

El número máximo de personas debe ser de seis, salvo en caso de convivientes

De hecho, según el Ejecutivo central y expertos en Epidemiología, se estima que un alto porcentaje de los positivos detectados se originan en las reuniones familiares y en ámbitos privados, lo que hace mucho más complicada la toma de medidas efectivas que facilite contener la expansión del virus. Además, la relajación de las normas sanitarias de algunos miembros, usualmente más jóvenes y que después visitan a sus allegados, está también generando brotes que afectan a la población más vulnerable.

En el caso de El Puerto de Santa María, según informa el alcalde Germán Beardo, los tres últimos brotes de coronavirus detectados en la ciudad en los últimos días se han producido en reuniones familiares, con un total de 56 personas contagiadas, repartidas entre un bautizo (17 contagios) y dos cumpleaños (19 y 20 contagios). Lo cual es un claro ejemplo de la importancia que tiene limitar estos encuentros y mantener todas las medidas preventivas en todo momento.



En estos momentos, y atendiendo al último parte oficial de este 26 de octubre de la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, El Puerto de Santa María ha registrado un total de 168 positivos en los últimos 14 días, y un total de 67 positivos en los últimos siete días, con una tasa de 190 personas contagiadas por cada 100.000 habitantes. Así como un total de 871 casos de coronavirus en El Puerto desde el comienzo de la pandemia.

168 positivos en los últimos 14 días, y un total de 67 positivos en los últimos siete días en El Puerto.

Respecto al Hospital Santa María del Puerto, según informan fuentes hospitalarias, la situación se mantiene con una tónica habitual en torno a la veintena de personas ingresadas en planta positivas en Covid-19, entre las altas e ingresos que se van produciendo. La presión asistencial en el hospital portuense se mantiene controlada por el momento y con la UCI con dos personas ingresadas, y explican que los brotes detectados semanas atrás en la residencia Puerto Luz y en Afanas están ya estabilizados, dándose ahora un goteo de positivos de personas particulares originados precisamente en encuentros sociales.

Estar en familia puede producir una falsa sensación de seguridad y bajar la guardia. / EA

Limitar los encuentros sociales

Con esta situación, y ya con estado de alarma ya en vigor, el alcalde Germán Beardo asegura que “estos datos nos ponen en una situación de mayor preocupación”, por lo que hace especial énfasis en que los portuenses cumplan de forma responsable con las medidas de obligado cumplimiento “tanto en su entorno personal como en el familiar”. Y pide limitar a lo imprescindible reuniones familiares y contactos sociales, recordando que el número máximo de personas debe ser de seis, salvo en caso de convivientes, en espacios públicos y privados.

Finalmente, desde el hospital se vuelve a incidir en mantener la disciplina con las medidas preventivas ya conocidas como la mascarilla, la distancia y el lavado de manos. Añadiendo también la ventilación habitual de los espacios cerrados, y recomendando la vacunación antigripal para las personas mayores y grupos vulnerables de cara a la llegada del invierno, donde la gripe causa también estragos año a año.

Estar en familia puede producir una falsa sensación de seguridad

Víctor Jiménez Cid, catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Sociedad Española de Microbiología, asegura que el riesgo de que se produzcan contagios en comidas y reuniones familiares “es una cuestión probabilística”.

“Cuanto más grande sea el núcleo doméstico y más actividades individuales fuera del hogar tengan sus miembros, mayor será el riesgo de que el virus entre en el entorno, especialmente si hay transmisión comunitaria del virus en el núcleo urbano”, indica.

En los encuentros familiares en los que se juntan miembros de distintos hogares en un mismo entorno y por motivos afectivos se relaja el distanciamiento, “la probabilidad de transmisión lógicamente aumenta”.

Considera que es especialmente importante tener en cuenta que “cualquiera de los comensales en una comida o celebración familiar es un potencial foco de contagio”. “En estas reuniones suele haber mayores, que son especialmente vulnerables a una patología severa si contraen el virus, de modo que deberían extremarse las precauciones en esta situación”, añade.

Armenteros sostiene que el riesgo de contagios en comidas y reuniones familiares es en algunos casos “incluso más alto” que en encuentros con amigos “por la falsa sensación de seguridad que nos produce estar con nuestra familia, que hace que nos relajemos en exceso”.