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Paré mis pasos al llegar a mis recuerdos. Los mismos me llevaron a aquella Huerta de cervezas de litro y vehículos que más que motos parecían bicis pesadas.

La noche hacía mucho que se había adueñado de nuestras vidas, aquellas que alejadas de problemas se enfrascaban en el eterno desafío irrefrenable de la juventud que todo lo sabía.

Eran tiempos en que las bolsas no pesaban, en los que el hielo era escaso y la sed mucha. Tiempos sin cascos ni normas, tiempos de intimidad en la cala más perdida para apurar las copas más baratas del mercado.



Mis recuerdos me llevaron a los tiempos nunca perdidos, a los grandes combinados que sin vasos nos pasábamos de mano en mano, tiempos de inocencia perdida, de cigarros furtivos, de olas y recodos. Bella época de recuerdos no olvidados, de recuerdos y momentos ni mejores ni peores, pero propios.

Y allí, sentado con el mar que se perdía, recordé aquel milenio ya perdido, recordé aquellos días, que sin ser mejor que estos, simplemente fueron míos. Mil imágenes y amigos se acercaron a susurrarme, pronto, antes de lo que imaginábamos aquella Calita perdida se llenaría de normas y de otros, muchos otros que vivirían otras historias, otros momentos, iguales de intensos y vividos que los míos. Pero ahora, sentado en la distancia de los días, con las olas susurrándome el recuerdo, que bonitos los momentos, los momentos de las copas, de vaqueros y vespinos, de una Huerta y una cala que viviendo la nostalgia fue el refugio para tantos en las noches de verano.

Abrí los ojos sin reconocer lo que veía, abrí mi alma al entorno siempre bello de la mar, y soñé, y soñé con los que al fin ya se marcharon, con el tiempo no perdido, con el Club y la Escafandra, y aun así, en la memoria, aferrado con nostalgia el recuerdo de una Cala, mi Calita, a mi tiempo regresé, como antaño, cuando a veces, sobre las lomas mirando, unas luces azuladas anunciaban que civiles vigilaban a inconscientes, que con copas y en la mar, buscaban la diversión en esa cala perdida viviendo aquellos veranos sin volver la vista atrás.

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