El empresario portuense Pascual Llopis, conocido como Pascuali, ha recuperado este martes la libertad después de permanecer casi dos meses en prisión provisional. El empresario ha abandonado durante la mañana el centro penitenciario Málaga II, ubicado en Archidona, y ha puesto rumbo a El Puerto de Santa María para regresar a casa.
La puesta en libertad se ha producido después de varias semanas en las que la defensa de Llopis había trabajado para conseguir el levantamiento de la medida cautelar que mantenía al empresario privado de libertad desde comienzos del pasado mes de julio.
La decisión judicial supone un cambio muy relevante en su situación personal y procesal, ya que podrá afrontar en libertad la continuación del procedimiento. Por el momento, este periódico no ha podido confirmar las condiciones concretas de la resolución ni si se han establecido fianza, comparecencias periódicas u otras medidas cautelares.
Fuentes cercanas al empresario aseguran además que Pascual Llopis se encuentra "muy contento" y "con ganas de estar con su familia". De hecho, ha sido precisamente su familia la que se desplazó hasta la prisión malagueña para recogerlo y acompañarlo en su regreso a El Puerto.
La defensa llevaba semanas pidiendo su salida
La defensa de Pascual Llopis llevaba desde las primeras semanas posteriores a su ingreso en prisión solicitando el levantamiento de la prisión provisional. Para ello presentó ante el juzgado documentación con la que trataba de acreditar el origen de las cantidades económicas intervenidas durante los registros realizados en el marco de la investigación.
Entre dicha documentación figuraban movimientos bancarios, información tributaria y datos relativos a la facturación de sus negocios, según pudo conocer anteriormente este periódico. La defensa ha mantenido desde el principio que los ingresos del empresario proceden de su actividad económica y ha tratado de respaldar esa posición mediante documentación bancaria, fiscal y empresarial.
En concreto, los abogados habían vinculado buena parte del efectivo encontrado en su domicilio con la facturación de establecimientos como Banana y Margarita, negocios que, según la versión ofrecida por la defensa, registraban importantes volúmenes de actividad y una parte de sus cobros en metálico.
La defensa también había hecho público durante estas semanas que Pascual Llopis no se encuentra investigado por ningún delito de tráfico de drogas y que en los registros practicados no se encontró sustancia estupefaciente alguna. Se trata de una precisión realizada expresamente por sus abogados durante las primeras semanas del procedimiento para delimitar la naturaleza de las acusaciones que afectan al empresario.
Sus representantes legales defendieron asimismo públicamente que Llopis estaba afrontando la investigación "con serenidad y plena voluntad de colaborar con la Administración de Justicia", manteniendo desde el inicio su inocencia y su intención de aportar cuantos documentos fueran necesarios para defender su posición.
Una nueva etapa fuera de prisión
Llopis habría cambiado posteriormente de representación letrada, encomendando su defensa al bufete de José María del Nido.
Llopis había pasado inicialmente varias semanas en Puerto 2, en El Puerto de Santa María, antes de ser trasladado posteriormente hasta Málaga II, en Archidona. Su salida de prisión llega ahora casi dos meses después de su ingreso, permitiéndole regresar a su ciudad y reunirse con su entorno familiar.
La puesta en libertad no determina por sí misma el resultado final del procedimiento judicial, que continúa abierto, pero sí supone un importante cambio en la situación procesal de Pascual Llopis al quedar sin efecto la medida cautelar más restrictiva que pesaba sobre él.
Pascual Llopis mantiene, como cualquier persona investigada, su plena presunción de inocencia, reconocida en el artículo 24.2 de la Constitución Española, mientras no exista una sentencia firme que establezca lo contrario.
Su regreso a El Puerto abre así una nueva etapa dentro del procedimiento, después de casi dos meses privado de libertad y tras las actuaciones desarrolladas por su defensa para conseguir que pudiera continuar fuera de prisión mientras prosigue la investigación judicial.












