El panorama político andaluz cambia tras las elecciones autonómicas celebradas este domingo. El Partido Popular ha vuelto a ganar los comicios en Andalucía, pero pierde la mayoría absoluta conseguida en 2022 y necesitará el apoyo de Vox para garantizar la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta.

Con el escrutinio prácticamente finalizado, el PP obtiene 53 escaños, dos menos de los necesarios para gobernar en solitario, lo que supone además una pérdida de cinco diputados respecto a la anterior legislatura. Pese a ello, los populares han conseguido aumentar su número de votos gracias a una mayor participación electoral.



Por su parte, Vox se consolida como fuerza clave en el nuevo Parlamento andaluz al alcanzar los 15 diputados, mejorando ligeramente sus resultados y convirtiéndose nuevamente en socio decisivo para la gobernabilidad.

El gran batacazo de la jornada lo protagoniza el PSOE andaluz, que firma el peor resultado de su historia en la comunidad al quedarse en 28 escaños, muy lejos de poder disputar el liderazgo al bloque de derechas.

Otra de las sorpresas de la noche electoral ha sido el crecimiento de Adelante Andalucía, liderado por José Ignacio García, que pasa de 2 a 8 parlamentarios y gana peso dentro de la izquierda andaluza.

La jornada electoral también ha dejado en evidencia el margen de error de algunas encuestas publicadas durante el día, que todavía otorgaban al PP una cómoda mayoría absoluta. Sin embargo, el recuento final ha terminado configurando un escenario mucho más ajustado y abierto a futuras negociaciones parlamentarias.

El nuevo mapa político andaluz obliga ahora a abrir una nueva etapa de contactos entre partidos para asegurar la estabilidad del próximo Gobierno autonómico.