El entorno del Jardín de Cano, en el borde del casco histórico de El Puerto, concentra nuevos proyectos residenciales que podrían transformar uno de los espacios con mayor superficie pendiente de desarrollar del centro urbano. La última actuación en avanzar contempla la construcción de 70 viviendas libres, locales comerciales y un sótano destinado a garajes y trasteros en la calle Parra número 2.
La iniciativa, promovida por BASICO HOMES, ha recibido el pronunciamiento favorable de la Comisión de Seguimiento y Evaluación del Plan Especial (COMSEPE) durante su 23ª reunión. El solar se encuentra dentro de la Zona de Respeto del Conjunto Histórico, por lo que la nueva edificación deberá adecuarse a la estructura urbana y arquitectónica del entorno y a las características generales de este ámbito protegido.

La actuación destaca por su dimensión, superior a la de muchas de las promociones habituales dentro del casco histórico. Además de incorporar 70 nuevas viviendas, permitirá intervenir sobre un espacio vacío situado en uno de los bordes del centro histórico y cuya urbanización había quedado frenada anteriormente.
La promoción de Jardín de Cano se suma a otros dos proyectos residenciales previstos en este mismo ámbito. Avanza El Puerto plantea la construcción de 55 viviendas de protección oficial en el AER 23 de la calle La Rosa, mientras que la promotora PROPCO ORANGE proyecta otras 50 VPO en la cercana calle Racimo.
Ambas actuaciones de vivienda protegida se acogen, según la información municipal, al mecanismo previsto por la Junta de Andalucía que permite incrementar en un 20% la edificabilidad cuando las viviendas resultantes quedan sometidas a algún régimen de protección.
En conjunto, los tres proyectos supondrían aproximadamente 175 nuevas viviendas en esta zona del borde del casco histórico: 105 protegidas y 70 libres, además de sus correspondientes plazas de garaje y trasteros.
Rehabilitación edificio a edificio
La reunión de la COMSEPE también ha abordado otras intervenciones de menor tamaño repartidas por diferentes puntos del centro histórico de El Puerto. Entre ellas figuran adecuaciones de locales para convertirlos en viviendas en la calle Bolos, actuaciones sobre fachadas en Ximénez Sandoval y diversos trabajos en inmuebles de las calles Zarza, Santo Domingo y Luna.

Reunión de octubre.
También se han analizado pequeñas promociones en la calle Alquiladores, dentro de una actividad que combina obra nueva con rehabilitaciones, reformas interiores y actuaciones sobre fachadas.
Estas intervenciones cuentan con la correspondiente autorización desde el punto de vista patrimonial, aunque deberán continuar posteriormente su tramitación y obtener las licencias de edificación preceptivas antes de poder ejecutarse.
A estos expedientes se suman las obras promovidas por APEMSA en la calle Ganado, destinadas a renovar acometidas y redes de saneamiento existentes, dentro del proceso de modernización de unas infraestructuras que en distintos puntos del casco histórico presentan una elevada antigüedad.
La actividad registrada en la comisión refleja especialmente el peso que está adquiriendo el uso residencial dentro de las actuaciones planteadas para el centro, tanto mediante promociones nuevas como a través de la recuperación de edificios existentes.
La COMSEPE se reúne con carácter mensual y, según el Ayuntamiento, llega a celebrar dos sesiones en determinados meses debido al volumen de expedientes. En estas reuniones participan técnicos municipales y los distintos integrantes de la comisión para estudiar actuaciones sobre inmuebles protegidos y buscar soluciones compatibles con la conservación patrimonial.

La teniente de alcalde de Ordenación, Planificación Urbana y Centro Histórico, Danuxia Enciso, sostiene que esta actividad demuestra que “el centro histórico está resultando atractivo para los promotores, especialmente en el uso residencial, recuperando su capacidad para generar vivienda, inversión y actividad”.
El Ayuntamiento vincula esta evolución a la aplicación del PEPRICHYE, el instrumento específico de protección y ordenación del centro histórico, así como a la incorporación de entidades urbanísticas certificadoras y herramientas electrónicas destinadas a agilizar determinados trámites administrativos.
El objetivo municipal pasa por compatibilizar la protección del patrimonio con la recuperación de inmuebles vacíos, la rehabilitación de edificios y la incorporación de nuevos residentes y actividades económicas al centro.
La transformación proyectada en el entorno del Jardín de Cano constituye, por volumen, uno de los ejemplos más relevantes de este proceso: 175 viviendas previstas entre tres promociones en una zona hasta ahora marcada por solares y espacios pendientes de desarrollo.










