La organización de la próxima Motorada de El Puerto de Santa María ha abierto un nuevo espacio de diálogo entre el Gobierno municipal y los grupos de la oposición, aunque Izquierda Unida ha recibido las convocatorias con reservas. La formación considera necesario abordar los problemas de seguridad, movilidad y convivencia asociados a esta concentración, especialmente en la Barriada de El Juncal, pero desconfía de que las reuniones respondan a una voluntad real de participación.
El portavoz municipal de IU, José Luis Bueno, ha valorado la celebración de estos encuentros, si bien ha cuestionado que el Gobierno local decida abrir ahora este espacio después de años en los que, según denuncia, la oposición no ha tenido participación ni información sobre la planificación de la Motorada.

Desde Izquierda Unida consideran que este cambio de actitud llega en un contexto preelectoral, después de sucesivas ediciones que, a juicio de la formación, han generado importantes problemas de movilidad, convivencia, limpieza, ruido y seguridad en distintos puntos de la ciudad.
“Llevamos ocho años sin que la oposición haya tenido la más mínima participación en la gestión de este Ayuntamiento, incluida la planificación de la Motorada, mientras hemos visto cómo, año tras año, al Gobierno de Beardo se le ha ido cada vez más de las manos la organización de este evento”, ha afirmado Bueno.
El portavoz ha añadido que la apertura de este diálogo, cuando la próxima Motorada se celebraría prácticamente un mes antes de las elecciones municipales, genera desconfianza en su formación.
Participación constructiva, pero sin asumir responsabilidades ajenas
Tras asistir a la primera reunión convocada por el Gobierno municipal, Bueno ha asegurado que Izquierda Unida mantendrá una actitud constructiva y trasladará sus propuestas para mejorar la organización del evento, aunque ha advertido de que no aceptará que estos encuentros sirvan para repartir responsabilidades sobre posibles problemas futuros.
“Hemos acudido con una actitud constructiva y con voluntad de aportar, pero también con espíritu crítico”, ha señalado el portavoz, quien ha insistido en que su formación no participará en ninguna iniciativa que pueda utilizarse como respaldo a la gestión municipal si vuelven a producirse situaciones de descontrol.

“No vamos a blanquear la gestión de Beardo y Garay ni a asumir responsabilidades que no nos corresponden si este año volvemos a asistir a una situación de descontrol en la ciudad”, ha manifestado.
El Juncal, una de las principales preocupaciones
Una de las prioridades planteadas por Izquierda Unida en este primer encuentro ha sido la seguridad de los vecinos de la Barriada de El Juncal, una de las zonas sobre las que la formación reclama especial atención durante la celebración de la Motorada.
Bueno ha pedido que se adopten medidas para impedir que se repitan las situaciones denunciadas en ediciones anteriores, cuando, según sostiene, algunos residentes llegaron a sentirse desprotegidos ante comportamientos que dificultaban la convivencia y el tránsito por sus propias calles.
“No se pueden repetir las escenas de años anteriores, en las que los vecinos y las vecinas se veían abandonados durante estos días, con llamadas a la policía que no servían de nada, mientras veían cómo sus calles se convertían en un circuito que les obligaba a quedarse recluidos en sus casas por miedo”, ha denunciado.
De cara a los próximos encuentros, Izquierda Unida reclamará una planificación integral de la Motorada, con medidas disuasorias frente a las conductas incívicas, refuerzo de la seguridad y una organización adecuada de la movilidad, la limpieza y la convivencia.
La formación insiste en que el objetivo debe ser evitar que los problemas de anteriores ediciones vuelvan a afectar a la vida cotidiana de los portuenses, prestando especial atención a los barrios que soportan de manera más directa el impacto de la concentración motera.









