La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada al almacenamiento, distribución y abastecimiento de combustible destinado a las conocidas como narcolanchas en distintos puntos de la provincia de Cádiz. La operación ha permitido intervenir 17.375 litros de gasolina repartidos en 695 bidones y detener a cuatro personas, una de las cuales ha ingresado en prisión por orden judicial.
La investigación se enmarca dentro de las actuaciones que las fuerzas de seguridad desarrollan contra el denominado "petaqueo", una actividad considerada esencial para garantizar el suministro de combustible a las embarcaciones utilizadas por las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
La primera actuación tuvo lugar en San Fernando, donde los agentes localizaron un furgón de grandes dimensiones utilizado como punto de almacenamiento temporal de combustible en un descampado situado frente a un establecimiento comercial. Tras las vigilancias realizadas, la Policía inspeccionó el vehículo y halló en su interior 295 bidones de gasolina, con una capacidad total de 7.375 litros, procediendo a la detención de una persona.
Posteriormente, la segunda intervención se desarrolló en Conil de la Frontera. Los investigadores detectaron un furgón que despertó sus sospechas y decidieron interceptarlo a la entrada del municipio. Sus dos ocupantes intentaron huir a pie al percatarse de la presencia policial, aunque fueron localizados y detenidos poco después. En el interior del vehículo se encontraron 200 bidones de gasolina, equivalentes a 5.000 litros de combustible.
La tercera actuación tuvo lugar en Villamartín, donde los agentes observaron un camión frigorífico que circulaba con indicios de transportar una carga de gran peso y realizando maniobras evasivas. Tras darle el alto e inspeccionar el vehículo, localizaron otros 200 bidones de gasolina, con una capacidad total de 5.000 litros, procediendo a la detención de su conductor.
Según ha informado la Policía Nacional, las tres actuaciones han permitido desarticular una organización con ramificaciones en diferentes puntos de la provincia gaditana cuya actividad estaba orientada a mantener la infraestructura logística necesaria para el abastecimiento continuo de combustible a las narcolanchas.
Los investigadores destacan que este suministro resulta fundamental para que estas embarcaciones puedan permanecer operativas durante largos periodos en el mar, facilitando así las actividades relacionadas con el narcotráfico.
El balance final de la operación se salda con la intervención de 695 bidones de gasolina, equivalentes a 17.375 litros de combustible, la detención de cuatro personas y el ingreso en prisión de uno de los arrestados.











