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Durante décadas visioné joyas del primer cine de John Ford y fui tomando notas para, finalmente, redactar pequeñas críticas de ellas.

Son películas de un Ford primerizo, no son westerns y tienen una calidad impresionante en su forma de abordar aspectos sociales, políticos y humanos de aquellos años 1930.

Ford es uno de mis ídolos de la cinematografía universal. Recuerdo películas suyas como La diligencia, 1939; El hombre tranquilo, 1952; Centauros del desierto (1956); o, El hombre que mató a Liberty Valance (1962), y me tengo que inclinar.

Dejo este rosario de perlas que tienen, todas, el sello de un cineasta sin par. Están en orden, de las más recientes a las más antiguas.

CUATRO HOMBRES Y UNA PLEGARIA (1938). Paradigma de película de aventuras y drama que sigue a los hermanos Arlen: Geoffrey (Richard Greene), Wyatt (George Sanders), Christopher (David Niven) y Rodney (William Henry). Tras la muerte de su padre, el coronel Loring Leigh (C. Aubrey Smith), los hermanos quieren limpiar su nombre y descubrir la verdad.

La trama se desarrolla en varios escenarios exóticos, desde la India hasta América del Sur, pasando por Londres y Egipto. Cada uno de los hermanos aporta una habilidad única a la investigación, lo que añade interés.

Maravillosa Loretta Young como la bella Lynn Cherrington, convertida en interés amoroso y aliado crucial en la búsqueda de los hermanos. David Niven y George Sanders ofrecen interpretaciones sólidas.

Conocido por su habilidad para capturar paisajes impresionantes y crear atmósferas envolventes, Ford nos conduce por diversos escenarios. Historia con momentos de gran intensidad.

 

HURACÁN SOBRE LA ISLA (1937). Película de aventuras, exótica, ambientada en una isla de la Polinesia francesa. Sigue la historia de Terangi (Hall), un marinero polinesio que trabaja en un barco francés.

Después de golpear a un plantador francés racista, Terangi es condenado a prisión. A pesar de sus repetidos intentos de fuga para reunirse con su esposa Marama (Lamour), siempre vuelve a ser apresado. Hasta escapar final y milagrosamente.

La trama se intensifica cuando un huracán devastador amenaza la isla, poniendo a prueba la resistencia y el amor de los personajes.

La historia se desarrolla en tres partes: la presentación de los personajes, el desarrollo del conflicto y la llegada del huracán que da título a la película.

Este filme es conocido por sus impresionantes efectos especiales, especialmente en la secuencia del temporal, y por su combinación de drama, romance y acción.

Destacan en el reparto la actuación de Dorothy Lamour como Marama, con intensa presencia dramática. Jon Hall como Terangi, hombre atrapado entre el deber y su amor. Mary Astor y Thomas Mitchell, muy bien.

Ford crea una representación realista y aterradora de un desastre natural.

 

PRISIONERO DEL ODIO (1936). Se adentra en la vida del Dr. Samuel Mudd, un médico injustamente condenado por supuesta complicidad en el asesinato del presidente Abraham Lincoln (adaptación de The Prisoner of Shark Island, de N. Busch y E. E. Paramore Jr., guion de N. Johnson).

La trama sigue al Dr. Mudd (Baxter), quien, sin saberlo, trata a John Wilkes Booth, el asesino de Lincoln, después del atentado. Mudd es arrestado y condenado a cadena perpetua en la infame prisión de Fort Jefferson, en los Cayos de Florida.

Ford crea una atmósfera de opresión y desesperación. La fotografía de Bert Glennon (B&N) captura la dureza del entorno carcelario y la belleza de los paisajes de Florida. Ford cuestiona la moral de las decisiones judiciales.

Warner Baxter ofrece una excelente actuación como el Dr. Mudd, mostrando su desesperación y determinación. Gloria Stuart es la esposa, mujer que lucha por su libertad.

La película fue elogiada por su ritmo y las sólidas actuaciones. Pero también fue objeto de debate por su interpretación de los hechos históricos y la figura de Mudd.

Captura ambientes históricos, la época de Lincoln, el magnicidio, juicios sumarísimos o la semblanza de hombres como Mudd o su sirviente negro, capaces de dar su vida en favor de los demás.

 

BARCO A LA DERIVA (1935). El sobrino del doctor John Pearly (John McGuire) va a navegar por el Mississippi con su tío en un barco a vapor que este acaba de comprar. Aparece con una novia, una muchacha del pantano, muy humilde y enamorada. Él, en defensa propia, ha matado a un hombre. Su tío lo ayudará.

La cosa es que se entrega y es arrestado por el crimen, acto este que le impedía marcharse con su bonita novia, Fleety Belle (bonita Anne Shirley), la joven con la que anhela casarse. El joven sobrino es condenado al ahorcamiento. Pero su tío intentará salvarlo.

Película dirigida por Ford y protagonizada por Will Rogers, Anne Shirley, John McGuire e Irvin S. Cobb, es una comedia dramática situada a mediados del siglo XIX que sigue al Doctor Pearly que navega por el Mississippi en una carrera de barcos de vapor.

Gran habilidad de Ford para crear escenas visualmente impactantes, con la excepcional fotografía de George Schneiderman y música “ad hoc” de Samuel Kaylin.

El actor Will Rogers hace una actuación espléndida, aunque el personaje más recordado es el predicador y testigo de cargo, el Nuevo Moisés, interpretado por Berton Churchill.

 

PAZ EN LA TIERRA (1934). Una familia propietaria de una próspera fábrica textil durante un siglo (1824-1924) va desde Europa (Inglaterra, Francia y Alemania), la Primera Guerra Mundial, la recuperación económica postguerra, la “depresión de 1930” y el advenimiento de la II GM.

El filme se centra en los esfuerzos de los miembros de la familia por mantenerse unidos en tiempos de cambio y adversidad.

Se utilizaron maquetas, miniaturas y proyecciones para recrear escenas de batalla y paisajes. En cuanto a fotografía destaca el trabajo de Joseph H. August para lograr una estética visual impactante.

Ford utiliza montajes paralelos para mostrar eventos simultáneos en diferentes lugares. Esto crea tensión y mantiene al espectador comprometido.

La música original de la película, compuesta por Max Steiner, aporta emocionalidad. La partitura se adapta a las diferentes épocas y situaciones que abarca la trama.

El elenco, encabezado por Victor McLaglen y Rochelle Hudson, tiene interpretaciones magníficas.

 

PEREGRINOS (1933). Una madre acaparadora y absorbente, Hannah Jessop (Henrietta Crosman), en un ataque de celos y rabia, pues su hijo Jim (Norman Foster) ha decidido casarse con su novia Mary Saunders (Marian Nixon), para evitarlo, alista al hijo en el ejército en la I Guerra Mundial. Lo que no sabe es que Mary espera un hijo de Jim.

Adaptación de un relato de I.A.R. Wylie (guion de B. Conners y P. Kein). Un filme construido con solidez, lo cual que emana un agradable regusto de época.

Película conmovedora que nos hace reflexionar sobre nuestra propia humanidad y los errores que podemos cometer por nuestro egoísmo. Es una obra valiosa, con un importante mensaje.

 

DOCTOR BULL (1933). Comedia cómico-dramática que centrada en la vida de un médico de pueblo, el Dr. George Bull. A pesar de su prestigio profesional, el Dr. Bull enfrenta críticas de sus vecinos debido a sus frecuentes visitas a una viuda, lo que se complica cuando una epidemia de tifus golpea la localidad.

La película es parte de una trilogía de Ford protagonizadas por Rogers, junto con: “El juez Priest” y "Barco a la deriva". En esta, Ford ofrece una mirada crítica pero cariñosa a la vida en un pequeño pueblo estadounidense, destacando la lucha contra los chismes y la intolerancia.

Muy bien Will Rogers, convertido en un símbolo del americano medio, honrado e íntegro. Música estupenda de Samuel Kaylin y una gran fotografía de George Schneiderman (B&N).

La película, es simpática, perspicaz, y es de valorar su tono ligero y optimista, y su detallada observación de la vida rural en aquellos tiempos.

 

EL DOCTOR ARROWSMITH (1931). Martin Arrowsmith es un joven médico idealista. Tras graduarse, renuncia a un puesto como investigador para casarse con la enfermera Leora Tozer. Regresa a su pueblo natal y establece una consulta médica mientras investiga un suero para detener una plaga del ganado.

Interesante visión del ejercicio de la medicina y la investigación en el primer tercio del siglo XX en EE. UU.

La primera parte es una historia de amor, plan comedia ligera. Sin embargo, mediada la película, a raíz del descubrimiento de Arrowsmith y su viaje a las Antillas, la película gana interés, profundizando en el personaje e intensificando el drama hasta teñirlo de tragedia.

Dirección de Ford y un reparto donde destacan Ronal Colman y Helen Ayes como los recién casados, y Richerd Bennett como el científico principal. Estupenda la música de Alfred Newman y la fotografía de Ray June (B&N).

 

RÍO ARRIBA (1930). Combina comedia y drama, siendo una de las primeras películas sonoras de Ford. La historia sigue a Duke y Steve, dos prisioneros que escapan de la cárcel para ayudar a Judy, una mujer que va a cumplir su condena y quiere rehacer su vida junto a su prometido, Bob, en un pueblo.

Película especialmente destacada por ser el debut cinematográfico de Spencer Tracy, quien interpreta a Duke, y una de las primeras apariciones de Humphrey Bogart, quien tiene un papel menor.

Ford crea una comedia ligera entretenida, que describe un mundo carcelario medio delirante, manejando los momentos cómicos y dramáticos, y las actuaciones carismáticas de su reparto.

Película fresca y talentosa con Tracy y Bogart, que nunca defraudan. Obra ligera, simpática, en la que los presidiarios son buenísimos, el alcaide encantador, los amigos se sacrifican y triunfan la bondad y el amor.

Visión temprana del estilo fordiano, con actores que se convertirían pronto en grandes estrellas de Hollywood.

 

EL INTRÉPIDO (1930). Dirigida por John Ford y Andrew Bennison, sigue a Louis Beretti (Edmund Lowe), un gánster que, tras ser arrestado, es enviado a luchar en la Primera Guerra Mundial como estrategia de un juez que busca su reelección.

Hay cine de gánsteres, bélico, comedia y drama. Louis Beretti, el gánster, acaba convertido en héroe de guerra, lo que le permite cambiar su vida. Explora temas como la redención, el patriotismo y la corrupción del sistema judicial.

Refleja las actitudes y preocupaciones de la época. Se estrenó durante la Gran Depresión y la Ley Seca, un período en el que el público estadounidense se interesaba en historias de liberación y heroísmo.

 

MAR DE FONDO (1930). Sigue a un buque de guerra estadounidense camuflado como barco mercante, cuya misión es rastrear y destruir un submarino alemán.

Ford utiliza su talento para crear secuencias navales auténticas y emocionantes, que destacan por su realismo y la atención a las escenas de combate marítimo.

Guion de Dudley Nichols que equilibra drama y comedia, ofreciendo momentos intensos y de alivio cómico. Está centrada en los vínculos entre los miembros de la tripulación y su camaradería.

Interpretaciones sólidas con Marion Lessing y George O’Brien, que aporta una presencia convincente como el comandante del buque.

Ford muestra cómo la guerra afecta a las relaciones personales, lo cual tiene consecuencias en la moral de los soldados.

 

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