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El reloj en la basílica.

El ingeniero Antonio Ojeda Monge, de la empresa de base tecnológica portuense Go Ahead Engineering, ha realizado la reparación completa del mecanismo del reloj de la Basílica menor de El Puerto de Santa María.              

Esta reparación significa el culmen de un proceso que inició en enero de 2022 y que se enmarca dentro del plan para la primera restauración del siglo XXI del monumento más importante de la ciudad. 

Una iniciativa que arrancaba hace un año tras la llegada del nuevo rector D. Antonio Sabido y la creación de un Comité de Expertos que está desarrollando este proyecto. Una hoja de ruta que necesita la cooperación de entidades, instituciones y empresas para conseguir esta recuperación.



En este contexto colaborativo, un ingeniero portuense ha conseguido reparar el histórico reloj, que llevaba parado más de 20 años y cuyo origen data del 1897.

Tal y como indica Antonio Ojeda Monge: "La reparación ha supuesto una especie de reto personal, pues no soy relojero. Inicialmente mi interés era ver el mecanismo y tantear mi capacidad para echarlo a andar. Pedí permiso al párroco con la intención de  hacerlo de modo voluntario. Analicé la mecánica y entendí el motivo por el cual estaba parado. Por suerte no hubo necesidad de remplazar piezas. Básicamente realicé una limpieza concienzuda, y conseguí enderezar la mesa de apoyo del bastidor, cuyo desplazamiento había originado el desalineado de varios ejes de transmisión además del péndulo. Agradezco esta oportunidad. Es un orgullo poder contribuir para el bien del patrimonio histórico de El Puerto"

Esta reparación, supone un hito en la vida de los portuenses y de los visitantes de la ciudad, quienes a partir de ahora podrán conocer la hora del día a la vez que admiran uno de sus edificios históricos más emblemáticos.

En busca de patrocinadores

El siguiente paso, según cuenta el ingeniero, consiste en pintar la esfera del reloj situada en la fachada exterior de la torre. Con esto se aumentaría la visibilidad y apreciación de esta joya de finales del siglo diecinueve. Para ello, la empresa se encuentra buscando patrocinadores que le apoyen en la terminación del proyecto.

Un trabajo de  restauración que demuestra el enorme potencial que los emprendedores portuenses poseen para generar valor en la ciudad. 

La puesta en marcha de reloj coincide con la instalación de una lona en el edificio en el que se invita a todos los portuenses y visitantes a colaborar en la restauración de este histórico edificio.

Antonio Ojeda y su empresa Go Ahead , pretenden que su trabajo  sirva de punto de partida y traslade un mensaje;  que no se pierda el tiempo a la hora de colaborar y no se retrase el objetivo de que la primera restauración del siglo XXI del monumento más importante de la ciudad, empiece a ser una realidad.