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El 35,1 por ciento de la población de Andalucía está en riesgo de pobreza y/o exclusión social con datos del 2020, y aunque esa cifra está 2,5 puntos por debajo de las del año anterior, supone un 33 por ciento superior a la media nacional.

Según datos de la Red Andaluza de la Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN-Andalucía), cuyos responsables han hecho públicos los datos relativos al año pasado en conferencia de prensa, todos los indicadores que determinan la “Privación material severa” se hallan en Andalucía por encima de la media nacional.

La vivienda es uno de los indicadores que más ha sufrido en Andalucía, ya que el aumento de las personas que mantienen retrasos en pagos relacionados con la vivienda principal (lo que conlleva retrasos en el abono de los gastos de la vivienda y de las compras en los últimos doce meses) ha sufrido un incremento del 53 por ciento.

Tras la vivienda, también se ha incrementado el indicador del consumo alimenticio, de modo que el número de personas que no pueden hacer una comida de carne, pollo o pescado cada dos días se ha incrementado un 41 por ciento.

Igualmente ha aumentado el número de personas que no pueden mantener su vivienda a una temperatura adecuada, que ha crecido del 2,6 por ciento al 6 por ciento, lo que supone un incremento del 131 por ciento.

El número de personas que llegan a fin de mes “con mucha dificultad” ha pasado del 10,8 por ciento en el 2019 (que fue la cifra más baja de toda la serie histórica que lleva la EAPN) al 14,8 por ciento, lo cual supone un incremento del 37,5 por ciento.

Aunque los efectos de la pandemia ya se han hecho notar en la mayoría de estos marcadores sobre la pobreza, los responsables de la EAPN han asegurado que hasta el año próximo no podrán medirse con exactitud.

Para esta organización la situación de pobreza y de exclusión social que se vive en Andalucía “sigue siendo crítica”, ya que la región parte de una situación “de absoluta desventaja ante la crisis”, al ser la más pobre de España, sólo superada por Canarias y Extremadura.

De este modo, Andalucía tiene 2,97 millones de personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social, y la tasa de pobreza de la región ha alcanzado el 28,5 por ciento, cifra que es la tercera más alta de todas las comunidades autónomas (con 2,4 millones de personas pobres).

Eso supone que la tasa de pobreza andaluza es “muy elevada” por ser un 36 por ciento superior a la media nacional.

El 13,5 por ciento de la población menor de 60 años residente en Andalucía vive en hogares con “baja intensidad de empleo”, en los que trabaja sólo el 20 por ciento de su potencial de empleo.

Ese indicador de empleo también es el tercero más alto de toda España, sólo superado por Asturias y Canarias.

La renta media por unidad de consumo por persona en Andalucía es de 9.990 euros, lo que significa que la región también es la tercera de España por la cola, sólo superior a Extremadura y, muy levemente, a la región de Murcia.

Según los datos de la EAPN, la brecha salarial en Andalucía es del 29,1, ya que las mujeres cobran una media anual de 4.153 euros menos que los hombres.

Sobre el total de ocupadas, el 56,8 por ciento trabajan por debajo del salario mínimo interprofesional, lo que supone 908.688 mujeres.