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El concejal de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, David Calleja, ha presentado la pieza del mes del Museo Municipal, una cámara de cajón portátil utilizada por el fotógrafo Rafael López Raya (1910-1991), conocido como “Cuéllar”. Calleja estuvo acompañado por el técnico del Museo, Juan José Delgado Poullet, el propietario de la cámara, Pedro Pérez Blanquer y varios familiares del artista.

Calleja recordó que la fotografía no ha dejado de evolucionar desde sus inicios en el siglo XIX, en la captación de imágenes y el formato de presentación, incidiendo en que en el cuarto de siglo en que nos encontramos la fotografía analógicaprácticamente ha desaparecido. El edil apuntó que la fotografía analógica tenía como paso intermedio un negativo del elemento fotografiado, que iba del cristal al acetato, para posteriormente obtener un positivo en papel, todo ello mediante un proceso de laboratorio de revelados de negativos y positivos, explicando que la cámara fotográfica “al minuto”, del fotógrafo que fuera conocido como “Cuéllar”, aúna las funciones de cámara y de laboratorio, permitiéndole al fotógrafo en un espacio y tiempo reducido obtener la fotografía deseada y la entrega inmediata.

El teniente de alcalde relacionó la selección de la pieza del mes con el mes de agosto en el hecho de que el verano es la época del año en la que más fotografías se hacen los ciudadanos y animó a acercarse al Museo a disfrutar de una pieza que se encuentra muy bien conservada, muy singular y que no pertenece a los fondos museísticos, por lo que se dispone ahora de una inmejorable ocasión para disfrutarla. “Es una pieza maravillosa, una cámara de fotos y revelado al minuto que se utilizaba desde mediados del siglo pasado por un fotógrafo que se situaba en el Parque Calderón y al que conocerán muchos portuenses”, comentó el edil, quien agradeció que se pueda contar con objetos como el referido para dar la oportunidad de gozar de unos tesoros que algunos portuenses guardan en sus casas, como esta “obra de arte autodidacta, que, en comparación con la facilidad con la que podemos hacer fotografías hoy en día, nos hace pensar en lo increíble que resulta que alguien tenga tanto arte como para crearla”.

Calleja anunció que el área municipal organizará una exposición de la obra de Cuéllar que trasladará a los dos lugares emblemáticos en que se situaban tanto Cuéllar hijo como su padrastro: el Parque Calderón y la playa de la Puntilla.

El edil invitó a los ciudadanos a visitar el Museo para contemplar la pieza del mes, así como las redes sociales, tanto Instagram (https://www.instagram.com/elpuerto.patrimoniohistorico/), como Facebook (https://www.facebook.com/elpuertodesantamaria.patrimonioh) como la web municipal (http://www.elpuertodesantamaria.es), recordando que la visita al Museo, de carácter gratuita, con aforo limitado y uso obligatorio de mascarilla, puede realizarse de martes a viernes de 10:00 a 14:00 horas, sábados, domingos y festivos de 11:00 a 14:00 horas y miércoles por la tarde de 19:00 a 21:00 horas.

El técnico del Museo, Juan José Delgado Poullet, Nani, describió que la cámara fue realizada por el propio Cuéllar con materiales que se pueden encontrar en muchas casas, como, por ejemplo, una lata de aceite que hace las veces de disparador. Nani destacó que muchas generaciones de portuenses han pasado por esa cámara y recordó que su propietario también realizaba fotos por los cortijos, apuntando que en la exposición que prepara el área se incluirán documentos como carnets de conducir o libros de escolaridad que incluyen trabajos del artista. En su exposición reflejó que la cámara era muy precisa, como demuestra la calidad de las imágenes obtenidas que se conservan en los laterales de la misma: nítidas, con una gama de grises correcta y sin muestras de fallos en los revelados.

Nani expuso que el funcionamiento era sencillo pues no utilizaba soporte negativo especial sino que empleaba el papel de positivo para obtener el negativo que posteriormente era revelado en el interior de la cámara, que actuaba como cuarto oscuro-laboratorio. A continuación colocaba el negativo, subiendo una tapa, delante del objetivo para fotografiarlo y en el interior de la cámara un papel de positivar para obtener la imagen final tras nuevamente su proceso de revelado.

El propietario de la cámara, Pedro Pérez Blanquer, definió a Cuéllar como una gran persona, amante de su trabajo y cuantificó en casi medio centenar el número de fotógrafos que operaban en la ciudad entre las décadas veinte y cuarenta del pasado siglo. Pérez Blanquer indicó que Cuéllar tenía su cámara oscura y su cámara de fotos en el mismo habitáculo, realizada por él, una cámara con muchas peculiaridades, para cuya confección utilizaba materiales diversos, como gomas de cámaras de bicicletas o una manga de una chaqueta de pana. “Ha sido uno de los regalos más bonitos que me han hecho”, indicó el propietario, reseñando que el artista le justificó la entrega en la falta de espacio que presentaba su domicilio y su temor a que pudiera sufrir un accidente doméstico que la dañara.

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