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Juan Bta. Poquet Grimalt (Tribuna libre).- Vivimos tiempos convulsos. Estamos pasando de una época del estado de bienestar  a una implantación de la nueva normalidad, así la llaman los políticos. Vivir con miedo, vivir con angustia, vivir con desconfianza, vivir con la incertidumbre de cuándo me voy a contagiar del Covid.

No voy a hablar de Madrid. Lo haré de nuestra ciudad, El Puerto de Santa María. Tenemos un equipo de gobierno en minoría, apoyado por un concejal de Ciudadanos, son 11. Total de concejales 25.

El resto de concejales, en la oposición. Están bien ahí. Cobran cada mes, critican a través de las redes sociales… y poco más hacen. Sin ánimo de ofender, pero está visto que cualquiera tiene la osadía -que no valentía ni honestidad- de presentarse a político. Así nos va.

Este gobierno a la cabeza de Germán Beardo, experto en comunicación en redes sociales y medios de comunicación… se vendió muy bien. Iba a cambiar la ciudad y darle la vuelta como a un calcetin. No soy de los que les votó. La coherencia siempre trato que vaya por delante en mi vida. La ciudad segura y abierta a todos los que viniesen después del levantamiento del estado de alarma.

Eso dijo, sí. Muchas fotos y videos, parecía formar parte de la película Bienvenido Mr. Marshall: “Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación…”, decía en la película.

La explicación de la gestión de la pandemia y el verano que nos ha traído, la esperamos, ahora no sale a dar explicaciones de la seguridad a la ciudadanía. Tanta fiesta, tanta apertura, tanta movilidad, tanto descontrol, tanta inseguridad ciudadana con la policía local bajo mínimos y cabreada… servicios de recogida de basura mínimos y desastrosos…  ¿Cuándo las explicaciones? ¿Cuándo reconocer errores, entonar mea culpa? ¿Cuándo dejar atrás ego y tanta prepotencia? Merecemos una explicación coherente y convincente.

Y a la oposición les exijo valentía, honestidad y coherencia. ¿Para cuando moción de censura? Echo en falta el mojarse y coger al toro por los cuernos.

Han valorado la economía por delante de la salud pública. Sin salud no hay economía. Sin prevención no existe salud. Ir a “salto de mata”, esconderse y no dar  la cara ante los múltiples contagios y muertes. Que cada palo aguante su vela. Seguiremos esperando que hable… Mr. Marshall.

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