La Fundación Rafael Alberti acogió ayer una conferencia dedicada a la relación creativa entre Rafael Alberti y Joan Miró a través del poemario «Maravillas con variaciones acrósticas en el jardín de Miró», dentro del ciclo «El Puerto del 27, poesía, memoria y vanguardia».
La sesión estuvo a cargo del profesor e investigador José Luis Calderón Aguirrezabala, quien analizó una de las obras más singulares del encuentro entre poesía y artes plásticas en la producción de Alberti.
Durante la ponencia se abordó cómo el poeta interpreta el universo visual de Miró desde el lenguaje poético, estableciendo un diálogo entre palabra e imagen que va más allá de la mera descripción de la pintura.
Calderón defendió que el poemario ha sido escasamente estudiado y destacó su valor como obra conjunta entre poeta y pintor. A su juicio, se trata de un texto de gran interés para comprender la obra de Miró y uno de los ejemplos más peculiares de creación colaborativa entre ambas disciplinas.
El ciclo está organizado en colaboración con el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, dentro de los actos conmemorativos del centenario de la Generación del 27.
La programación continuará este jueves 8 en el Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz con una conferencia de la profesora e investigadora italiana Francesca Coppola, titulada «Ecos del inframundo en “Sobre los ángeles” de Alberti, con Pasolini al fondo».
La propuesta abordará una de las obras fundamentales de Alberti desde la perspectiva del descenso al inframundo y la crisis espiritual, en un poemario escrito en 1929 durante una etapa de profunda transformación personal y estética del autor.
Además, la Fundación Rafael Alberti acogerá hoy a las 20:00 horas la ponencia «Humor, caos y búsqueda: el despiste como estrategia poética en Rafael Alberti», a cargo de la profesora, investigadora y poeta Marina Casado.
La conferencia planteará una lectura de la obra albertiana desde una perspectiva menos convencional, interpretando el despiste como recurso estético y creativo y no únicamente como una distracción.










