La Fundación Rafael Alberti acogió ayer una nueva cita del ciclo “El Puerto del 27, poesía, memoria y vanguardia”, con una conferencia que se adentró en una de las facetas menos evidentes de la obra del poeta portuense: el despiste entendido como estrategia creativa y como reflejo de una profunda desorientación personal ante la sociedad de su tiempo.
La profesora, investigadora y poeta Marina Casado fue la encargada de impartir la ponencia “Humor, caos y búsqueda: el despiste como estrategia poética en Rafael Alberti”, incluida en este ciclo organizado en colaboración con el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía con motivo del centenario de la Generación del 27.
Durante su intervención, Casado propuso una lectura poco convencional de la producción albertiana, alejando el concepto de despiste de la mera distracción para situarlo como un recurso estético y creativo con el que Alberti canalizó algunas de sus inquietudes más profundas.
La investigadora, doctora en Literatura Española por la Universidad Complutense de Madrid con una tesis centrada en el autor —“La nostalgia inseparable de Rafael Alberti. Oscuridad y exilio íntimo en su obra”—, detuvo especialmente su análisis en “Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos”.
Según expuso, el propio Alberti consideraba este libro una de sus obras más trascendentales. Tras el humor aparentemente absurdo de sus poemas, explicó Casado, se esconde una melancolía mucho más profunda, protagonizada por personajes incapaces de encajar en la sociedad moderna y que reflejan, en buena medida, el propio estado vital del poeta.

La obra coincide con un periodo marcado por una crisis sentimental y laboral, así como por un creciente sentimiento de desorientación. Una sensación que, según señaló la investigadora, ya podía apreciarse en “Cal y canto” y que posteriormente alcanzaría una de sus expresiones más intensas en “Sobre los ángeles”.
La conferencia de Marina Casado puso el cierre en El Puerto a una doble jornada dedicada a Rafael Alberti. Horas antes, el Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz había acogido una intervención de la profesora e investigadora italiana Francesca Coppola.
Bajo el título “Ecos del inframundo en ‘Sobre los ángeles’ de Alberti, con Pasolini al fondo”, Coppola profundizó en una de las obras fundamentales del poeta, escrita en 1929 durante una etapa de intensa transformación personal y estética.
La investigadora destacó la atención que los poemas de “Sobre los ángeles” despertaron en Pier Paolo Pasolini, especialmente por el viaje que plantea la obra hacia las zonas más oscuras del yo lírico albertiano.
Coppola analizó igualmente distintas figuras retóricas que permiten rastrear la crisis espiritual por la que atravesaba Alberti en aquellos años, asociada a episodios como la muerte de su padre, la tuberculosis y la insatisfacción que experimentaba ante su propia situación social.
La doble cita volvió así a colocar la obra de Rafael Alberti en el centro del debate académico, abordándola desde perspectivas diferentes pero conectadas por una misma idea: detrás de la experimentación, el humor y la vanguardia permanecía una constante búsqueda personal marcada por la crisis, la nostalgia y el sentimiento de desarraigo.










