El Espacio Cultural Taurino De Sal y Oro acogió anoche un homenaje a la familia Camacho, un reconocimiento con el que se puso el cierre al V Ciclo de Reconocimientos organizado por la entidad y que durante tres jornadas ha repasado trayectorias profundamente vinculadas a la historia taurina de El Puerto de Santa María.

La cita culminó una programación que comenzó el miércoles con el reconocimiento a Juan Muñoz Clavijo, “Juanini”, y continuó el jueves con el dedicado a Miguel Ariza del Pino, “Miguete”, antes de reservar su última jornada a una saga familiar relacionada durante varias generaciones con la Plaza Real.

La presentación corrió a cargo de Ne Quirós, que definió a los Camacho como una familia que forma parte de la historia taurina de El Puerto y repasó una vinculación que, según expuso durante el acto, supera el siglo y se ha mantenido generación tras generación alrededor de los chiqueros.

El recorrido comenzó con Francisco Camacho Herrera, ligado a la plaza hasta 1910. Posteriormente tomó el relevo su hijo, Francisco Camacho Delgado, que además de trabajar en los chiqueros elaboraba banderillas que después se utilizaban en el ruedo portuense y llegó también a ejercer como clarinero.

Entre 1922 y 1960, Francisco Camacho Delgado desarrolló labores en los chiqueros, uno de los espacios menos visibles para el público pero fundamentales en el funcionamiento interno de cualquier plaza de toros.

La continuidad familiar llegó después con Bernardo Camacho Sánchez y, tras él, con sus cuatro hijos: Manuel, Francisco, Bernardo y Joaquín, manteniendo así una tradición que se prolongó durante distintas etapas de la historia reciente de la Plaza Real.

Durante el encuentro participaron también Francisco Camacho y su hija, Almudena Camacho, jefa de Corrales y torilera desde 2015. Almudena destacó el valor que tiene para la familia que la afición y el trabajo taurino hayan pasado de una generación a otra y explicó que conservan numerosos materiales y recuerdos relacionados con la actividad de sus antepasados.

El presidente del Espacio Cultural Taurino De Sal y Oro, Jesús Parra, entregó a la familia Camacho un cuadro con un burladero y el logotipo de la entidad como recuerdo del homenaje. Parra valoró además el nuevo formato del ciclo, desarrollado por primera vez durante tres jornadas consecutivas, y la respuesta obtenida en cada una de ellas.

El concejal de la Real Plaza de Toros, Carmelo Navarro, asistió a los tres actos del ciclo y agradeció el trabajo de las personas que han hecho posible esta edición, señalando la importancia de seguir recuperando y reconociendo las trayectorias de quienes han contribuido a la historia taurina de El Puerto.