La renovada plaza situada en la barriada de Cante de los Puertos, en el Barrio del Molino, ha abierto este viernes una nueva etapa tras su remodelación integral y su denominación oficial como Plaza del Flamenco Portuense, en homenaje a los artistas y a la tradición flamenca de la ciudad.
La inauguración reunió a numerosos vecinos y familias de la barriada, que pudieron conocer el resultado de una actuación destinada a recuperar el espacio público, mejorar su accesibilidad y convertirlo en un entorno más cómodo, seguro y adecuado para la convivencia.
Los trabajos, ejecutados dentro del nuevo contrato municipal de Mantenimiento Urbano, han incluido la reparación de los pavimentos y la ampliación y adecuación de los alcorques para crear nuevos parterres.
La intervención también ha permitido sustituir los antiguos cerramientos por otros elementos metálicos más ligeros y seguros, rellenar los alcorques con albero compactado e instalar nuevo mobiliario urbano, entre el que se encuentran bancos y papeleras.
El alcalde de El Puerto, Germán Beardo, señaló durante el acto que la actuación responde a las peticiones trasladadas por los residentes y al compromiso municipal de recuperar la plaza del Barrio del Molino.
“Hoy devolvemos mejorado a los vecinos un espacio que les pertenece, pensado para el encuentro, la convivencia y el disfrute de las familias”, afirmó Beardo, quien estuvo acompañado por el teniente de alcalde de Relaciones con la Ciudadanía, Javier Bello.
El nuevo nombre de Plaza del Flamenco Portuense pretende reconocer una de las principales señas de identidad cultural de El Puerto y rendir homenaje a las personas que han contribuido, con su arte y dedicación, a engrandecer el flamenco local.
En el acto participaron representantes de las peñas flamencas Al Alma, El Chumi y El Nitri, vinculadas a la conservación y difusión de esta manifestación cultural en la ciudad.
Tras la inauguración comenzó una fiesta organizada por la Concejalía de Relaciones con la Ciudadanía, con una miniferia, un castillo acuático, un cañón de espuma y animación musical.
Las actividades reunieron a personas de distintas edades y convirtieron la renovada plaza en un espacio de encuentro y convivencia intergeneracional durante la noche de verano.
La celebración se completó con la oferta gastronómica de Malaspina Food & Cocktails.











