La Peña Flamenca Al Alma acogió anoche una emotiva Exaltación al Nazareno, en un acto que volvió a reunir a numerosos asistentes en torno a la devoción cofrade y la tradición portuense, consolidando esta cita en su segunda edición.
Durante la exaltación, el Nazareno fue proclamado como “Señor de El Puerto”, en un discurso cargado de referencias al amor fraterno, la fe y el vínculo de la imagen con la ciudad. La intervención se articuló como un recorrido por los elementos más representativos de la Hermandad, desde su paso junto al río Guadalete hasta símbolos como el color morado, identificado como expresión del amor y la devoción.
El acto contó con la participación de la Escuela de Saetas, dirigida por Aroa Cala, junto a algunos de sus alumnos más destacados, que pusieron voz y sentimiento a una noche marcada por la intensidad emocional y el recogimiento.
Uno de los momentos más significativos llegó en la parte final, con un recuerdo dedicado a una madre recientemente fallecida, en una intervención que añadió un componente íntimo y especialmente conmovedor al conjunto del acto.
Desde la organización, se ha destacado el éxito de esta segunda edición, fruto del hermanamiento entre la Peña Flamenca Al Alma y la Hermandad del Nazareno, subrayando el valor artístico y emocional de una cita que continúa creciendo dentro del calendario previo a la Semana Santa.
El Hermano Mayor, José María Naharro, puso en valor el desarrollo del acto y el respaldo recibido, agradeciendo la implicación de todas las personas que han hecho posible una exaltación que definió como “muy emotiva”.
La programación continuará este Domingo de Ramos, a partir de las 13:00 horas, con la clausura del segundo curso de la Escuela de Saetas, en un acto de entrada libre en el que participarán los ocho alumnos.












