El Vapor Adriano III, conocido popularmente como El Vaporcito, ha vuelto a situarse en el centro de la actualidad tras los nuevos daños sufridos como consecuencia de las intensas lluvias y el viento registrados en los últimos días en El Puerto de Santa María. El estado del histórico buque, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), se ha visto nuevamente agravado, reavivando la preocupación por su conservación.

Estado actual del Vapor este mismo lunes 26 de enero. / EA
Tras este último episodio meteorológico, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ha ordenado el traslado inmediato del Vapor Adriano III a un emplazamiento más seguro, al considerar que su ubicación actual supone un riesgo para la integridad del bien. La medida llega después de que el temporal provocara filtraciones y un mayor deterioro estructural, evidenciando la vulnerabilidad del buque ante nuevos episodios de lluvias.
El Vapor Adriano III, de titularidad privada y perteneciente a la Asociación de Amigos del Vapor, se encuentra amarrado en suelo de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, lo que ha generado históricamente un cruce de competencias entre administraciones. Desde la asociación propietaria se insiste en que las instituciones no han ofrecido una respuesta coordinada ni una solución estable, pese a las reiteradas advertencias sobre el mal estado del buque.
A este escenario se ha sumado el posicionamiento político, después de que el parlamentario andaluz de Vox, Manuel Gavira, señalara públicamente a la Junta de Andalucía como responsable última de la situación, al tratarse de un BIC cuya protección corresponde legalmente a la administración autonómica. Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente presión institucional y social para evitar la pérdida definitiva de uno de los símbolos patrimoniales más reconocibles de la ciudad.
Desde la Asociación de Amigos del Vapor se subraya que el traslado ordenado por Cultura puede ser un primer paso necesario, pero advierten de que no resuelve el problema de fondo, que sigue siendo la falta de un proyecto claro y consensuado para la recuperación y puesta en valor del buque. Mientras tanto, el Vapor Adriano III continúa a la espera de una solución que garantice su protección efectiva y su futuro como patrimonio histórico de El Puerto.











