El recinto de Las Banderas acogió en la noche del lunes el tradicional pregón que sirve de antesala a la Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino de El Puerto, en un ambiente que ya anticipa el inicio oficial de la celebración con el encendido del alumbrado.

La caseta de Helo-Libo fue el escenario de un acto que congregó a numerosos asistentes y que tuvo como protagonista a Jesús Rodríguez de Moya, quien ofreció un discurso de carácter cercano, emotivo y con toques de humor, centrado en su vínculo con la ciudad y su visión de la Feria.

Durante su intervención, el pregonero realizó un recorrido por los elementos más representativos de estos días, desde el ambiente en las casetas hasta la gastronomía y la convivencia, incluyendo también referencias a las bodegas locales y a la identidad propia del evento.

También hizo referencia a la ciudad homenajeada en esta edición, San Sebastián, destacando ciertos paralelismos con El Puerto. Subrayó que ambas comparten su relación directa con el mar, abiertas a una bahía y con una marcada identidad atlántica, además de una reconocida tradición gastronómica. En ese contexto, apuntó que esa conexión histórica y cultural hace comprensible el vínculo existente entre ambas localidades.

Durante el pregón.

El pregón dejó también un momento desenfadado al repasar algunos de los clásicos gastronómicos del recinto. En tono humorístico, el protagonista aseguró que los pimientos fritos actúan casi como un escudo para el estómago durante la Feria, bromeando sobre sus supuestos “efectos protectores, han salvado más vidas que la penicilina llegó a decir en tono jocoso, ya que según bromeó, ayuda a sobrellevar los excesos de la Feria.

Tras ese guiño culinario, no se quedó solo en palabras y terminó llevándolo a la práctica al probar allí mismo uno de los platos más populares del ambiente festivo, acompañado de una copa de Fino Quinta, en pleno ambiente de caseta.

El acto contó con la presencia del concejal de Fiestas, David Calleja, en ausencia del alcalde, que acompañó en el desarrollo de una cita que marca el arranque simbólico de la Feria.