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El Puerto rendirá homenaje a José Fernández Sanjuán Pepe el del Vapor el próximo sábado 19 de marzo, día de San José, con la inauguración de su busto que presidirá el punto de atraque de su vaporcito, recordándolo así para la eternidad. Un tributo que se hace extensivo a toda la familia Fernández Sanjuán, pues el propietario y constructor del primer “Adriano” fue su padre, José Fernández Fernández, siendo posteriormente sus hijos José, Eduardo, Andrés y Juan sus patrones desde 1955 a 2011, fecha en la que naufragó este barco tan singular y pinturero para convertirse en leyenda por haber sido emblema de la ciudad, parte importante de su patrimonio y uno de los distintivos más importantes de la hospitalidad turística de la ciudad de los Cien Palacios.

El busto ha sido sufragado por la Asociación Portuense “El Vaporcito” y realizado por el escultor e imaginero portuense Ángel Pantoja, para que todos los que por allí pasen puedan recordar a un personaje entrañable donde los haya, reconocido no sólo en El Puerto sino en toda la bahía, comandante eterno de su vapor, que lo ha hecho ilustre el mar que surcaba y la ciudad que lo acogió, sin olvidar que José Fernández Sanjuán (1909-2001) llegó a Andalucía con 19 años de edad junto a su padre José Fernández Fernández y sus hermanos Eduardo, Andrés y Juan como tripulación del “Adriano I”. Todos ellos oriundos de Barallobre, pueblo situado en las Rías Altas de Galicia.

Tanto el alcalde de El Puerto, Germán Beardo, como el teniente de alcalde de Fiestas, David Calleja, han agradecido la labor altruista y comprometida que está realizando la Asociación Portuense “El Vaporcito”, con su presidente José María García Flores a la cabeza y con José Luis Sara, secretario, que desde que iniciaron su andadura no han parado ni un instante de trabajar, aunque la pandemia haya frustrado la puesta en marcha de muchos proyectos para recaudar fondos para recuperar El Vaporcito con la colaboración de todos los portuenses.



Y es que la Asociación a pesar del parón del covid nunca ha abandonado el reto de devolverle a El Puerto, a su ribera, su vapor, el que fuera declarado por la Junta de Andalucía Bien de Interés Cultural y que sigue imborrable en nuestra historia y recuerdo.

Por su parte, el presidente de la Asociación Portuense “El Vaporcito”, José María García Flores,  ha querido igualmente agradecer a todas las personas que ayudan a la entidad, así como de su junta directiva, al Ayuntamiento de El Puerto, especialmente a la Concejalía de Fiestas, y a Autoridad Portuaria, el apoyo y la colaboración en este proyecto que trabaja por y para lograr su restauración, con el objetivo de ubicarlo en el río de nuevo convirtiendo esta nave en un museo que puedan visitar todos los portuenses y todas aquellas personas que quieran conocer la historia de El Puerto que desde hace muchas décadas ha estado ligada siempre a este barco, el más señero y representativo de la identidad popular de las gentes de la Bahía de Cádiz.

Desde la Asociación Portuense “El Vaporcito” se invita a todos los portuenses a que se sumen al homenaje que brindarán con máximo cariño el próximo sábado a partir de las 13.00 horas para recordar a la familia que hizo grande a esta emblemática embarcación, donde por supuesto no faltará la interpretación del pasodoble de Paco Alba “Ay, vaporcito del Puerto”, que se ha convertido en himno de la ciudad y que todos los portuenses disfrutaremos gracias a la Banda de Música Maestro Dueñas y a la Antología de José Luis Arniz.

Cabe recordar que fue en 1966 cuando el Vaporcito recibió la Cruz del Mérito Naval y su patrón, José Fernández Sanjuán, la medalla de bronce de la ciudad de El Puerto de Santa María. En 1991 se concedió al Vapor el Premio a la Promoción Turística, en 1998 Pepe el del Vapor recibió la medalla del trimilenario por su trayectoria ligada a la ciudad de Cádiz, en 2000 el Vapor fue nombrado Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía y en 2001 la ciudad nombró Hijo Adoptivo a Pepe el del Vapor, quien accionaría la palanca de encendido del alumbrado de la Feria de Primavera de 2001, dedicada a Galicia, por ser el residente en la ciudad de origen gallego de mayor edad, siendo un momento muy especial y emotivo para su familia y amigos, ya que fallecía poco después.