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Esta mañana la Jefatura de Policía Local de El Puerto de Santa María ha amanecido con barricadas interiores que se han llevado a cabo acumulando muebles y otros enseres en los pasillos, así como prendas de uniformidad desechadas que había en un contenedor, para impedir el acceso de los agentes a las dependencias donde deben hacer su trabajo.

Este sabotaje sólo ha podido realizarse por otros agentes del Cuerpo con acceso a las dependencias, según informa en una nota el Intendente de la Policía Local, Rafael Muñoz, por lo que se va a proceder a la inmediata apertura de un expediente para averiguar quiénes han sido los autores del vandalismo y proceder a las sanciones que correspondan.



Como se sabe, un cierto número de agentes pertenecientes al sindicato UPLBA está llevando a cabo una presunta huelga encubierta con la excusa de una supuesta falta de uniformidad para reclamar subidas salariales de 3.000 euros y reducción de la jornada laboral, según denunció el Sindicato Profesional de Policías Municipales de España, en El Puerto (SPPME). De estas faltas injustificadas al puesto de trabajo ya se ha abierto expediente. [Policía Local de El Puerto, “todo por la pasta”]

Parte de los agentes afiliados a la UPLBA que están promoviendo el conflicto.

También informa el Intendente de la Policía Local que los agentes huelguistas no dejan presuntamente de coaccionar e intentar intimidar a sus compañeros que no secundan la huelga y de boicotear por distintos medios los servicios policiales en “una actitud irresponsable y violenta” que es la vía que ha tomado este sindicato para llevar a cabo sus reivindicaciones, como se ha visto también recientemente en Cádiz, donde agentes de este mismo sindicato no dudaron en reventar un Pleno del Ayuntamiento y ocasionar incluso daños a las personas con el lanzamiento de botes de humo.

De esta manera, el Intendente lamenta que estas actitudes están muy alejadas del comportamiento cívico que en todo momento se espera de unos agentes de la autoridad y están suponiendo “un chantaje intolerable a la ciudadanía”. Frente a esto, finaliza la nota, “sólo cabe la aplicación de la normativa y el respeto a la legalidad hasta que los responsables entren en razón y abandonen la incomprensible senda de desafío a la ciudad que han emprendido”.

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