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Unión Portuense ha dado a conocer su balance político del año 2020, donde se definen como “referentes en la política local manteniendo la apuesta de equilibrio entre una oposición constructiva con multitud de propuestas de ciudad a la par que una fiscalización exhaustiva al gobierno de PP y Cs”.

El grupo municipal ha presentado en 2020 un total de 15 mociones en los plenos, como la creación de salas multiusos para artistas locales, la promoción de una ciudad cardioprotegida, la consolidación del programa de mayores en Purullena, fomentar y regular el turismo de autocaravanas, la bonificación del IBI a los comercios locales o la puesta en marcha del Registro de Solares y Edificaciones Ruinosas, entre otras.



Durante los meses del primer estado de alarma, cuando no se celebraron plenos, Unión Portuense considera que mantuvo “una lealtad institucional ejemplar, aportando propuestas constructivas para ir paliando la grave situación en la que nos encontramos, destacando por ser los primeros y únicos junto al grupo de Ciudadanos en donar tres meses del dinero del grupo político para ayudar a los comercios portuenses. También pusimos sobre la mesa la propuesta de peatonalización estratégica de calles, algunas de manera temporal, para así fomentar el consumo en nuestros comercios y ayudar a mantener las distancias de seguridad”, señalan desde la formación que lidera Javier Botella.

Por otro lado, indican desde UP, “aunque todas ellas fueron recogidas con muy buenos ojos por los miembros del gobierno, estos no han querido o no han podido ejecutarlas. Es más, a lo largo de 2020 solo han conseguido ejecutar, y a medias, dos de nuestras propuestas aprobadas en 2019: la creación de parques infantiles y la oficialización de la bandera. Propuestas importantes, pero no prioritarias en la situación en la que nos encontramos”, entienden.

Con respecto a la valoración del gobierno local liderado por Germán Beardo, desde Unión Portuense consideran que “si en 2019 todo se resumía en marketing, el año 2020 ha sido más de lo mismo, aunque ha aumentado el autobombo y de la manera más infantil posible, por ponerle un adjetivo acorde. Al marketing barato le sumamos las nuevas polémicas, mentiras, enchufes y, en definitiva, un desastre de gestión, que ni David Calleja les ha podido camuflar”, señalan.

Para Javier Botella “el problema ya no es solo la ineptitud o falta de gestión, es un problema de actitud. Este gobierno en minoría actúa continuamente con soberbia y desprecio, usan al Ayuntamiento cual sanguijuela, un chiringuito del que aprovecharse mientras se ríen de los ciudadanos con publicaciones narcisistas y ajenas a una gestión real. En un momento histórico marcado por la pandemia donde se necesita unidad, ellos solo han reclamado impunidad. Impunidad para enchufar amigos, impunidad para montar eventos sin licencias o usar coches oficiales para ir de conciertos y jugar a pádel mientras la Policía Local no tenía ni coches ni gasolina”, recuerda.

Desde Unión Portuense afirman que “seguiremos trabajando para contrarrestar esta actitud, presionando al gobierno para que priorice las políticas estructurales que necesita este Ayuntamiento. Por otro lado, nos marcamos dos objetivos este 2021: recuperar el trabajo en barrios que tan mermado se ha visto con los protocolos sanitarios de seguridad y fomentar la transparencia y la participación, para que la vida política de nuestra ciudad esté al alcance del mayor número de portuenses”.

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