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EL PUERTO.- Siempre me pareció el grupo de los hermanos Urquijo la banda más melancólica y con más mala suerte del rock nacional. Algo así como los Badfinger españoles, y no por el hecho de ser traicionados por un malvado manager que llevase  al suicidio a dos de sus miembros como les ocurriera a la banda inglesa, sino por la trágica desaparición de tres de sus músicos, sobre todo la del insustituible Enrique.

El aura de tristeza y el lirismo de sus canciones, con letras de heridas que cerraron mal, han acompañado a este magnífico grupo madrileño desde que se formaron hace cuarenta años. También soy de los que piensan que su carrera tuvo que haber terminado en el momento tan delicado cuando se encontró el cuerpo sin vida del segundo de los hermanos a causa de una sobredosis. Un durísimo golpe sin duda.

¿Hubiesen continuado gente como The Kinks tras perder Dave Davies a su hermano y alma mater Ray? Como que no. Pero en ésta, su primera actuación en El Puerto, -sí, dije bien, estreno en la ciudad tras cuatro décadas- me hicieron cambiar de opinión. Una banda que supo renacer a pesar de las adversidades merecen el reconocimiento de cualquier aficionado a la música. Adelante, que continue la leyenda del grupo y que sus seguidores lo disfruten en directo por muchos años más.

Turno para el tercer día del Cabaret Festival con Los Secretos en el coso taurino portuense. Mesas, luces y ese ambiente cabaretiense que sin duda hubiese ganado más en otro tipo de recinto. Ambiente familiar, íntimo, con medio millar de espectadores para recibir a todo un grupazo con una extensa carrera. Se merecían algo más… inexplicable.

En el centro de la imagen, la ministra de Economía, Nadia Calviño junto al alcalde de la ciudad, Germán Beardo, acompañados por miembros de la organización. / EA

Con una efectiva puesta en escena y un formato híbrido entre acústico y eléctrico, arrancaron con puntualidad con las primeras notas del tema “No puedo estar sin ti” donde ponen sobre la mesa sus influencias del folk americano – Crosby, Still, Nash &Young, de entre otros-. Álvaro Urquijo, Ramón Arroyo, Txetxu Altube, Juanjo Ramos, con las nuevas incorporaciones de Jesús Redondo al piano y Santi Fernández al cajón, dispuestos para que reconociésemos de inmediato su inconfundible estilo y buen hacer. Siguió, ¡oh!, la preciosa “Allá en el otro mundo”, que hiciera famosa Albert Hammond. Maravillosa esa letra: “Sabes mejor que nadie que me fallaste, que lo que prometiste se te olvidó…”.

Un momento especial llegó cuando Álvaro dedicó a quienes no están “Si pudiera parar el tiempo”, interpretada en la penumbra del escenario creando un ambiente entrañable en el que el público escuchaba con atención. Tras esto el tema “Párpados pintados” perteneciente al último álbum y de nuevo su sonido característico y sello inconfundible. “Ojos de perdida” puso la nota rockera donde fue inevitable las palmas del respetable.

Tras el guiño a Joaquín Sabina con las baladas “Ojos de gata” y “Por el boulevard de los sueños rotos”, vinieron una batería de clasicazos que ya forman parte de nuestras vidas. Éxitos inolvidables como “A tu lado” y “Déjame” lograron que algunos y algunas se levantasen de sus asientos para celebrarlos pero rápidamente fue abortado el intento por la organización

“Agárrate a mi María”, escrita por el llorado Enrique Urquijo para su hija, no pudo faltar tampoco en el repertorio. Punto y final al concierto tras casi dos horas de buena música con la sublime “Sobre un vidrio  mojado”.

Pasan los años pero Los Secretos siguen cumpliendo con nota gracias a su buen hacer musical y a unas canciones imperecederas que ya son historia de nuestra música. Porque hoy empieza el resto de tu vida, adiós tristeza, adiós soledad.

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